Problemas en la alta velocidad ferroviaria de los Países Bajos: el caso del tren Fyra V250
Este verano, Renfe tuvo que retirar sus trenes Talgo AVRIL del servicio AVLO en la ruta Madrid-Cataluña debido a constantes fallos estructurales, como fisuras en los bogies. Aunque parezca un problema exclusivo de España, no es así. Los Países Bajos también sufrieron un serio revés con su proyecto de trenes de alta velocidad, protagonizado por el Fyra V250, un tren italiano que apenas duró dos meses en servicio.
El proyecto de alta velocidad en los Países Bajos
En los años 90, la región de Randstad y el Aeropuerto de Schiphol enfrentaban una congestión que requería soluciones eficaces. Inspirados en Francia, Alemania y España, los Países Bajos decidieron construir su propia línea de alta velocidad, la HSL-Zuid, de 125 km que conectaría Ámsterdam con Bruselas a velocidades cercanas a los 300 km/h.
Para operar esta línea, la empresa ferroviaria estatal neerlandesa NS y la aerolínea KLM crearon una sociedad conjunta. Sin embargo, NS no disponía aún de trenes adecuados para esta infraestructura ultrarrápida.
La compra y características del Fyra V250
En 2004, NS y los ferrocarriles belgas SNCB firmaron un contrato con el fabricante italiano AnsaldoBreda para adquirir 19 trenes V250 de alta velocidad, de ocho coches y capacidad para 546 pasajeros cada uno. Elegidos por ser la opción más barata en ese momento, cada unidad costaba alrededor de 21 millones de euros, un poco menos que los trenes franceses TGV.
Estos trenes, con un diseño firmado en parte por el estudio Pininfarina, prometían 7.400 CV de potencia y un tren moderno y eficiente sobre el papel.
Retrasos y problemas iniciales
La fabricación y entrega de los trenes sufrió numerosos retrasos, llegando los primeros ejemplares a manos de NS en 2009, tres años después de lo previsto. Mientras tanto, NS y KLM pagaban anualmente elevadas tarifas por la explotación de una línea sin trenes. Antes de poder ponerlos en servicio, era necesario homologar los trenes, cumplir con el sistema de señalización ECTS Nivel 2 y adaptarse a los estrictos estándares europeos.
Fracaso absoluto en operación
Finalmente, el servicio Fyra se inauguró el 9 de diciembre de 2012, pero la experiencia fue desastrosa desde el primer día. Los trenes presentaron una sucesión de fallos graves: puertas que no abrían o cerraban, piezas caídas, cables dañados, oxidación precoz y errores en el software y los frenos. Un incidente notable fue el incendio de baterías en uno de los trenes. Además, el tren no resistía el duro invierno holandés, con problemas para circular y dejando a pasajeros varados.
Solo en las primeras semanas, un 5.6% de los trenes no alcanzaba su destino debido a averías. La puntualidad era baja: menos del 55% llegaba a tiempo y un 20% acumulaba retrasos superiores a 15 minutos. Ante estos problemas, Bélgica llegó a prohibir la circulación del Fyra V250 en su territorio.
El apodo del “tren Aldi” y la cancelación definitiva
La prensa belga bautizó al V250 como el “tren Aldi”, por su mala calidad, comparándolo con los productos económicos de la cadena de supermercados Aldi. Esto llevó a la compañía a emitir una protesta pública, defendiendo la calidad de sus productos.
Apenas 39 días después del lanzamiento comercial, el 17 de enero de 2013, el servicio fue cancelado. Las investigaciones posteriores revelaron defectos de diseño y fabricación tan graves que su reparación habría requerido entre año y medio a dos años. Los trenes fueron devueltos, y NS recuperó parte de la inversión tras una compensación económica, aunque con una pérdida neta considerable.
Destino final y lecciones aprendidas
En 2017, tras mejoras y actualizaciones, Italia reintrodujo estos trenes bajo la denominación ETR700 en sus líneas Frecciarossa, con mejores resultados en condiciones más adecuadas.
Este episodio es un claro ejemplo de cómo elegir la opción más barata en proyectos ferroviarios de alta velocidad puede resultar en consecuencias muy costosas. Además, muestra la importancia de certificar y adaptar la tecnología a las condiciones climáticas y operativas específicas de cada región.
Imágenes y referencia para profundizar: El tren Fyra V250 y el antiguo Fyra reconvertido en Frecciarossa ETR700, reflejan la evolución y los retos técnicos de este ambicioso proyecto fallido.
En resumen, el desastre del tren Fyra V250 demuestra que no solo España ha tenido problemas con sus trenes de alta velocidad, sino que los Países Bajos también sufrieron un fracaso notable con un proyecto que prometía modernidad, pero terminó en un fracaso técnico y operativo.

