Orígenes como Variante del Celica
El Toyota Supra nace en 1978 como Toyota Celica Supra (A40), una versión más larga, ancha y potente del Toyota Celica. Equipado con un motor de seis cilindros en línea de 2.6 litros que ofrecía entre 110 y 117 CV, fue pionero en Toyota al ser el primer motor de serie con inyección electrónica. Incorporaba equipamientos avanzados para la época como elevalunas eléctricos y techo solar, y en Japón se vendió bajo el nombre Celica XX, desarrollado para competir con el Nissan 280ZX.
Segunda generación: Refinamiento y mayor potencia
La segunda generación (A60, 1981-1986) mantuvo su parentesco con el Celica, pero mejoró en tamaño, agilidad y potencia, con un motor de 2.8 litros que alcanzaba hasta 174 CV. Su diseño introdujo faros escamoteables y pasos de rueda ensanchados, realzando su carácter deportivo y lujoso.
Independencia y evolución técnica
En 1986, el Supra se emancipa definitivamente del Celica con la tercera generación (A70), construida sobre una plataforma propia, con tracción trasera y motores de 3.0 litros que entregaban entre 200 y 230 CV en su versión turbo. Este modelo enfatizó la combinación de lujo y prestaciones, incorporando asientos de cuero, sistemas de audio avanzados y techo solar.
La cuarta generación: el Supra icónico
El Supra MkIV (A80, 1993-2002) es considerado la cúspide del modelo. Con un diseño fluido y sin faros retráctiles, utilizó aluminio para reducir su peso y montó el legendario motor 2JZ-GTE biturbo de 3.0 litros, que entregaba oficialmente 326-330 CV (limitados en Japón). Alcanzaba los 100 km/h en aproximadamente 5 segundos y una velocidad máxima autolimitada de 250 km/h. Este motor es célebre por su alta resistencia y capacidad para soportar potencias que superan los 700 CV sin modificaciones internas y cercanas a los 1.000 CV con preparaciones más profundas y combustible de alto octanaje.
Trayectoria en competición
El A80 compitió con éxito en el Campeonato de Turismos Japonés (JGTC) en la categoría GT500 desde 1995, cosechando victorias en 1997, 2001, 2002 y 2005, primero con un motor cuatro cilindros turbo de 2.1 litros y luego con un motor V8 3UZ-FE procedente de Lexus. A nivel internacional, participó en las 24 Horas de Le Mans en 1995, donde el equipo ADRS logró un meritorio decimocuarto puesto absoluto.
Impacto cultural y cultura tuning
Más allá de sus prestaciones técnicas, el Supra se convirtió en un emblema de la cultura tuning gracias a su aparición en la película Fast & Furious (2001), donde representó la escena automovilística del sur de California en los años 90 y comienzos de los 2000. El Supra también es reconocido por récords de velocidad y modificaciones extremas realizadas por especialistas japoneses y equipos como Top Secret en Reino Unido, así como por su versatilidad para kits aerodinámicos y mejoras motoras.
Filosofía Kaizen en el desarrollo del Supra
Toyota aplicó el método japonés Kaizen de mejora continua en todos los niveles de la empresa para potenciar el Supra y conseguir que pudiera competir con modelos premium europeos, reflejando así un compromiso inquebrantable con la evolución y el refinamiento constante.
Evolución de las generaciones del Supra
| Generación | Años | Código | Motor Destacado | Notas Clave |
|---|---|---|---|---|
| 1ª (Celica Supra) | 1978-1981 | A40 | 2.6L I6, 110-117 CV | Origen derivado del Celica, primer motor Toyota con inyección electrónica. |
| 2ª (Celica Supra) | 1981-1986 | A60 | 2.8L I6, hasta 174 CV | Faros escamoteables, mayor agilidad y diseño renovado. |
| 3ª | 1986-1993 | A70 | 3.0L I6, 200-230 CV (turbo) | Modelo independiente con plataforma propia y tracción trasera. |
| 4ª | 1993-2002 | A80 | 2JZ-GTE 3.0L biturbo, 330 CV | Icono del tuning, éxito en competición, motor legendario. |
| 5ª (GR Supra) | 2019-presente | A90 | Colaboración BMW | Renacimiento moderno con diseño inspirado en generaciones previas. |
Decadencia, pausa y renacimiento
El Supra dejó de fabricarse en 2002 tras comercializar casi 600,000 unidades desde 1978. La fortaleza del yen japonés y su precio elevado frente a competidores europeos limitaron sus ventas. Sin embargo, en 2019-2020, Toyota revivió el modelo con el GR Supra (A90), desarrollado en colaboración con BMW y compartiendo plataforma con el Z4, moderno pero fiel al legado del Supra clásico.
En definitiva, el Toyota Supra protagoniza una historia de transformación desde un simple deportivo derivado a un verdadero ícono mundial, gracias a su innovación técnica, éxitos en competición y un fuerte impacto cultural que sigue vigente hoy en día.
