Innovación en la gestión de residuos en autocaravanas: el sistema Thermasan
Viajar en una furgoneta camper es una experiencia que implica una serie de tareas cotidianas, entre ellas, el vaciado del WC químico o del depósito de aguas negras. Esta labor es comúnmente considerada una de las más incómodas y desagradables durante las vacaciones en camper. Por esta razón, muchos usuarios han optado por soluciones más prácticas, como los WC secos compostables, que permiten desechar los residuos sólidos en contenedores de basura orgánica y vaciar los líquidos en lugares aptos, mejorando la comodidad y evitando malos olores.
El controvertido método de los años 60 y 70: quemar los residuos en el tubo de escape
En la década de 1960, una empresa especializada en sanitarios para vehículos recreativos desarrolló una solución peculiar para no tener que vaciar el tanque de aguas negras: incinerar los residuos directamente en el sistema de escape y expulsarlos por la carretera. Este método, conocido como Thermasan, consistía en conectar el depósito de aguas negras al colector del escape y usar una bomba para insuflar los desechos hacia el tubo por donde salían los gases de combustión, quienes los quemaban a temperaturas cercanas a los 500ºC.
Funcionamiento y diseño del sistema Thermasan
El Thermasan se accionaba desde un panel dentro del habitáculo de la autocaravana, generalmente junto al volante. Cuando el motor alcanzaba una temperatura suficiente —aproximadamente cuando el tubo de escape superaba los 480ºC—, un indicador avisaba que el sistema podía ser utilizado. La bomba conectada al depósito enviaba los residuos hacia el escape, que los incineraba, reduciendo en teoría el volumen de desechos por vaciar.
Para evitar que sólidos obstruyeran el sistema, el diseño incluía una rejilla que filtraba las partículas grandes antes de entrar al colector de escape. Sin embargo, el Thermasan no eliminaba completamente la necesidad de vaciar el depósito; se recomendaba hacerlo una o dos veces al año para asegurar un buen funcionamiento y evitar acumulaciones en el tanque.
Limitaciones y rechazo de la tecnología Thermasan
El sistema Thermasan tuvo una vida comercial relativamente corta, desde los años 60 hasta finales de los 70. Se utilizó en autocaravanas icónicas de la época, como algunos modelos de Airstream, la GMC Motorhome con su potente motor V8, y el Ford Condor Motorhome. A pesar de la innovación, el método presentó varios problemas que impidieron su continuidad en el mercado.
- Emisiones y contaminación: En una época con regulaciones ambientales muy laxas, la empresa pudo comercializarlo. Sin embargo, el sistema expulsaba líquidos y residuos que, aunque incinerados, aún derramaban cerca de 20 litros por hora sobre la carretera, generando un impacto ambiental significativo.
- Olores desagradables: El mayor problema era que no todos los residuos se incineraban eficazmente. La urea y el amoníaco de la orina no llegaban a quemarse por completo, lo que provocaba un olor penetrante similar al de un pañal sucio dentro del habitáculo, donde se come y duerme.
- Restricciones legales: Las normativas ambientales que se fueron endureciendo imponían prohibiciones a modificaciones del sistema de escape, bloqueando la posibilidad de seguir usando esta tecnología.
El legado de Thermasan y las actuales alternativas en el mercado
A pesar del fracaso comercial de Thermasan, la empresa que lo desarrolló, Thetford, continuó evolucionando y fabricando sanitarios para campers, manteniendo productos como los tradicionales WC químicos y promoviendo los modernos WC secos compostables, cada vez más populares por su higiene, sostenibilidad y comodidad.
En la actualidad, el manejo de aguas residuales en autocaravanas y campers se realiza de forma respetuosa con el medio ambiente y siguiendo normativas estrictas. Los avances tecnológicos se enfocan en minimizar olores y facilitar el vaciado y reciclaje de residuos, alejándose de métodos como el Thermasan que, aunque ingeniosos para su época, resultaban poco prácticos y contaminantes.
Curiosidades y reflexiones finales
El Thermasan es un ejemplo curioso de cómo en el pasado se buscaban soluciones creativas para los desafíos del mundo camper, pero que no siempre resultaban viables o deseables. En el siglo XXI, innovaciones en saneamiento, reciclaje y gestión ambiental han impuesto nuevos estándares que priorizan la salud pública y la conservación del entorno natural.
Hoy, mientras los viajeros disfrutan de las comodidades de una camper, pueden hacerlo con sistemas sanitarios mucho más avanzados y sostenibles, dejando atrás métodos tan sorprendentes como el de quemar los residuos del WC por el tubo de escape.

