Londres establece un nuevo estándar al cobrar a los conductores una tarifa elevada por transitar por el centro de la ciudad, con el llamado Congestion Charge que en 2026 ha aumentado a 18 libras. Este peaje urbano, vigente por más de dos décadas, excluye a motos, taxis convencionales y autobuses, mientras que diplomáticos quedan exentos por la irrelevancia de las multas para ellos.
La capital británica se prepara para marcar un hito tecnológico al convertirse en la primera ciudad europea en poner en circulación taxis autónomos para pasajeros. La empresa Waymo, subsidiaria de Google, ha comenzado pruebas con sus vehículos Jaguar I-Pace en Londres desde finales de 2025, y próximamente se sumará la firma china Baidu, que hará uso de sus alianzas con plataformas como Lyft y Uber.
El impulso del Reino Unido a los vehículos autónomos
La apertura para la implementación de estos robotaxis se debe al respaldo legal que el Reino Unido ha brindado desde la primavera de 2026, autorizando las pruebas de vehículos sin conductor en vías públicas. Esto ha atraído el interés de las empresas de tecnología para explotar el mercado londinense, que posee la mayor concentración de taxis disponibles en una ciudad inglesa.
WWaymo y Baidu: los protagonistas de la movilidad autónoma en Londres
Waymo inició su despliegue piloto desde diciembre de 2025 y se espera que Baidu comience operaciones en los meses siguientes. Londres aparece así como un enclave crucial en la expansión internacional de estas firmas, especialmente para la compañía china, debido a las restricciones y barreras que enfrenta en Norteamérica por temas de seguridad nacional relacionados con tecnología conectada.
Retos y preocupaciones frente a los taxis autónomos
El ayuntamiento y Transport for London deberán ser convencidos de la seguridad que ofrecen estos vehículos sin conductor, en un entorno urbano con calles complejas y congestionamientos frecuentes. Un aspecto especialmente delicado son los pasos de peatones, que abundan en Londres y representan un punto de vulnerabilidad para la operación autónoma.
Además del escepticismo ciudadano, la experiencia previa de Waymo en ciudades estadounidenses muestra que, si bien se han cumplido millones de servicios, las incidencias no han estado ausentes: desde bloqueos viales por fallos masivos hasta quejas de la comunidad por ruidos excesivos durante la noche.
Seguridad y privacidad: un dilema tecnológico
Más allá de la seguridad vial, se plantea la preocupación sobre posibles usos indebidos de la tecnología por parte de gobiernos rivales, que podrían emplear estos vehículos para recopilar datos sensibles, interferir con el tráfico o incluso realizar ciberataques. Las compañías aseguran que la recopilación de datos tiene únicamente fines de mejora y desarrollo tecnológico.
Regulación y futuro de los robotaxis en Europa
Para operar en Londres, Waymo, Baidu y cualquier otra firma deberán obtener licencias específicas y cumplir con la normativa británica en materia de protección de datos y privacidad, estableciendo un marco legal que puede servir de modelo para la integración de esta tecnología en otras ciudades europeas. Así, Gran Bretaña se posiciona como pionera en el lanzamiento e implementación de taxis autónomos en Europa, abriendo la puerta a un futuro más automatizado y eficiente en la movilidad urbana.
