Cada vez son menos los vuelos entre las capitales españolas y más las personas que optan por viajar en tren. Esta tendencia no sorprende si se considera el impacto ambiental significativo de los vuelos de corta distancia y las ventajas prácticas del tren: mientras que para tomar un avión es necesario estar en el aeropuerto con varias horas de anticipación para controles de seguridad, en el tren puedes llegar con solo minutos antes de la salida y acomodarte tranquilamente en tu asiento.
De hecho, más del 80 % de los viajeros españoles prefieren el tren frente al avión para sus desplazamientos nacionales.
Ahorro medioambiental y reducción de emisiones
Según datos de Renfe publicados en medios especializados, rutas como Madrid-Sevilla ejemplifican este cambio de preferencia: el 82 % de los viajeros eligen el tren frente al avión. Esta transición implica una reducción anual de emisiones de CO₂ equivalente a las que generarían 252.000 coches de combustión en un año entero. Para ponerlo en perspectiva, el tren es hasta ocho veces menos contaminante que el avión en trayectos similares.
Trayectos rápidos y crecimiento de la oferta
El éxito de esta tendencia se refleja en el aumento de viajeros en servicios de alta velocidad como AVE, Ouigo e Iryo. El trayecto Madrid-Barcelona encabeza el ranking, con cerca de nueve millones de usuarios en 2025, seguido por rutas como Madrid-Valencia, Madrid-Alicante y Madrid-Sevilla, que experimentan un crecimiento sostenido en los últimos años.
Este incremento se debe en parte a la mayor rapidez de muchos trayectos de tren —cuando no surgen incidencias técnicas—, junto con la liberalización del sector y una oferta más variada y competitiva para los consumidores.
Récords en volumen de viajes y líneas principales
Renfe reportó que en 2025 los servicios de Alta Velocidad y Larga Distancia alcanzaron un récord histórico con 37,3 millones de viajes registrados. Especialmente destacada es la línea que une Madrid, Zaragoza, Lleida, Barcelona, Girona y Figueres, con más de 8,1 millones de viajeros en los servicios de AVE y Avlo, manteniendo la estabilidad frente al año anterior.
Impulso regulatorio hacia la movilidad sostenible
La reciente aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible busca acelerar esta evolución, promoviendo la reducción de vuelos de corta distancia cuando existen alternativas ferroviarias con tiempos inferiores a dos horas y media, además de fomentar la recuperación de trenes nocturnos para conectar España con otros países europeos.
Estos planes reflejan un compromiso con la descarbonización del transporte y la mejora de la experiencia del usuario; sin embargo, queda por ver su impacto real en la operatividad y la oferta ferroviaria a medio plazo.
En resumen, los datos ponen de manifiesto que el tren no solo es una opción más ecológica, sino que también gana popularidad por su comodidad y rapidez, consolidándose como la principal alternativa a los vuelos en España para desplazamientos interurbanos.
