Uno de cada cuatro españoles suspende: un análisis de las tasas de fracaso en educación y otros ámbitos
El fenómeno de que uno de cada cuatro españoles suspende se evidencia con mayor claridad en el sistema educativo, especialmente en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) en centros públicos. Según datos oficiales del Ministerio de Educación para cursos recientes, aproximadamente el 26% de los estudiantes en institutos públicos finalizan el curso con materias pendientes, es decir, con suspensos. Este porcentaje representa un récord histórico y alcanza valores aún más altos en comunidades autónomas como Canarias, Castilla-La Mancha y Extremadura, donde llega al 27%. En contraste, en colegios privados solo cerca del 10% de los alumnos presenta suspensos, con un notable 87% de ellos aprobando todas las asignaturas.
Tasas de suspensos en la educación universitaria
En el ámbito universitario, el rendimiento académico también refleja desafíos importantes. Durante el curso 2021-2022, la tasa de aprobación de créditos fue del 77,5%, implicando que cerca del 22,5% de créditos fueron suspendidos. Esta situación se agrava en carreras técnicas y científicas, como informática, ingeniería y sectores vinculados al ámbito primario, donde la tasa de créditos aprobados es inferior al 70%.
Otros sectores con altas tasas de suspensos
El problema del fracaso no se limita a la educación. Por ejemplo, en el ámbito empresarial, un estudio reciente señala que el 64% de las empresas españolas suspenden en cuanto al uso y gestión adecuada de datos digitales para sus negocios. En cuanto a la obtención del carnet de conducir, algunas comunidades autónomas presentan dificultades similares, con tasas de suspensos teóricos que superan el 57-60% en provincias como el País Vasco o Ceuta.
Factores y diferencias regionales
Las diferencias entre centros educativos públicos y privados, así como entre regiones, son notables y reflejan desigualdades en el acceso a recursos, calidad docente y apoyo académico. En el sistema público, el problema de los suspensos está mucho más extendido, mientras que en el privado la tasa baja considerablemente. Asimismo, las comunidades autónomas con peores indicadores suelen coincidir con menores niveles socioeconómicos y mayores retos en los entornos educativos.
En definitiva, el dato de que uno de cada cuatro españoles suspende es un indicador clave para entender los retos educativos y sociales actuales, pero también pone de manifiesto la importancia de atender otros sectores donde las carencias en formación y gestión se traducen en resultados negativos.

