Problemas comunes en los motores PureTech de Citroën
Citroën, parte del grupo Stellantis, ha enfrentado importantes críticas debido a ciertos problemas recurrentes en sus motores PureTech. Uno de los fallos más destacados está relacionado con el diseño de la correa de distribución, que en estos motores está bañada en aceite. Esta característica ha generado diversas averías y complicaciones, afectando la durabilidad y el rendimiento del motor.
¿Por qué la correa bañada en aceite genera problemas?
La correa de distribución en contacto directo con el aceite del motor puede degradarse con mayor rapidez. Esto ocurre porque la gasolina actúa como un disolvente que acelera el deterioro de la correa. Con el tiempo, las partículas desprendidas pueden obstruir los conductos de lubricación, provocando una caída en la presión del aceite. Esta situación compromete la correcta lubricación interna del motor y puede desencadenar daños graves, incluso la rotura completa del motor.
Entre los síntomas más frecuentes se incluyen:
- Consumo excesivo de aceite.
- Pérdida notable de potencia.
- Encendido de testigos de baja presión de aceite en el tablero.
- En motores turbo, daños al turbocompresor.
Medidas y soluciones implementadas por el fabricante
Frente a esta problemática, Stellantis ha adoptado varias acciones para mejorar la fiabilidad de los motores PureTech:
- Mantenimiento preventivo: se recomienda sustituir la correa antes de los intervalos oficiales establecidos, alrededor de los 60,000 km o 6 años, para evitar averías.
- Uso de aceites homologados: se estableció una norma específica para aceites compatibles que no dañen la correa, asegurando así su durabilidad.
- Garantía ampliada: en abril de 2024, el grupo anunció una garantía retroactiva que cubre hasta 10 años y 175,000 km para propietarios que hayan seguido el mantenimiento adecuado. Esta garantía incluye reparaciones incluso fuera del taller oficial.
Impacto de los problemas en los usuarios y el mercado
Estos problemas afectaron a millones de vehículos durante aproximadamente ocho años, lo que explica por qué todavía existen multitud de averías no solucionadas o reportadas en modelos en circulación. Los costos de reparación, especialmente en casos graves como daños en el motor o turbocompresor, pueden superar los 1,000 euros, generando insatisfacción en los propietarios.
En resumen, aunque Citroën y Stellantis han tomado medidas para corregir las fallas, los motores PureTech con correa bañada en aceite continúan siendo un motivo de preocupación para usuarios y especialistas del sector automotriz.