Problemas comunes en los motores PureTech de Citroën
Citroën, dentro del grupo Stellantis que incluye a Peugeot, DS y Opel, ha enfrentado dificultades con su motor PureTech 1.2 tricilíndrico. Uno de los problemas más destacados es el desgaste prematuro de la correa de distribución bañada en aceite, conocida también como “correa húmeda”. Esta correa está situada dentro del cárter y entra en contacto directo con el aceite y los vapores de la gasolina, lo que provoca su degradación acelerada, desencadenando múltiples averías graves en el motor.
Síntomas frecuentes y sus efectos
- Alerta de presión de aceite baja intermitente, ruidos metálicos, pérdida de potencia, emisión de humo por escape y luces de aviso de fallo en el motor.
- Consumo excesivo de aceite entre revisiones, lo que puede derivar en gripaje del motor, daño al turbo y hasta la rotura completa del propulsor. Las reparaciones pueden superar los 1.000 euros.
- En etapas avanzadas, el problema puede afectar la asistencia de frenado, comprometiendo la seguridad al conducir.
Principales causas del problema
La causa fundamental del desgaste prematuro de la correa es la acción disolvente de los vapores de gasolina que están en contacto con la correa bañada en aceite. Además, el uso de aceites no homologados y los intervalos insuficientes de cambio de correa recomendados oficialmente (alrededor de 60.000 km o 6 años) contribuyen a la aceleración del fallo.
Recomendaciones y respuestas de Stellantis
El grupo Stellantis ha implementado una garantía retroactiva que cubre hasta 10 años o 175.000 km para los motores 1.2 PureTech, siempre que se demuestre que el mantenimiento ha sido realizado correctamente, incluso en talleres independientes usando aceites y piezas homologadas.
Para evitar problemas graves, es fundamental el uso exclusivo de aceite homologado como el Total Quartz Ineo RCP 5W-30 con la especificación PSA B71 2312 o equivalentes actuales. Esto evita la degradación acelerada de la correa y posibles averías.
Al momento de adquirir un vehículo con este motor, conviene revisar el historial de mantenimiento, especialmente relacionado con el aceite y la correa de distribución. Se recomienda evitar unidades que muestren rellenados frecuentes o indicadores de problemas previos.
Si se detectan síntomas relacionados con la presión de aceite o ruidos sospechosos, es imprescindible acudir de inmediato a un taller especializado para un diagnóstico y reparación adecuados.