Problemas comunes en los motores PureTech de Citroën
Citroën, junto con otras marcas del grupo Stellantis como Peugeot y Opel, ha enfrentado importantes desafíos con sus motores 1.2 PureTech tricilíndricos fabricados entre 2012 y 2023. Uno de los problemas más notorios está relacionado con la correa de distribución bañada en aceite, que se degrada prematuramente, causando múltiples averías que aún no se han solucionado completamente en muchos vehículos.
¿Por qué se degrada la correa de distribución?
La correa de distribución en estos motores está ubicada en el cárter, en contacto directo con el aceite del motor, lo que la expone a una mezcla abrasiva que acelera su deterioro. Esta mezcla se forma por gotas de combustible no quemado que, al infiltrarse en el aceite, actúan como disolventes que dañan la goma de la correa. Como resultado, la correa se hincha, se desintegra y libera fragmentos que pueden obstruir componentes críticos como el filtro de la bomba de aceite, conductos de lubricación y la bomba de vacío del servofreno.
Consecuencias del problema
- Pérdida de presión de aceite y fallos en la lubricación del motor.
- Daños en el turbo y posible bloqueo total del motor.
- Fallo en la asistencia de frenos debido a la afectación en la bomba de vacío.
Estos problemas pueden derivar en reparaciones costosas e incluso en la sustitución completa del motor.
Modelos afectados y recomendaciones para usuarios
Este problema es más común en varios modelos que utilizan el motor 1.2 PureTech con correa de distribución, como:
- Citroën C3, C4 y C-Elysée.
- Peugeot 208, 308 y 3008.
- Opel Corsa y Mokka.
¿Cómo saber si tu motor está en riesgo?
Existen motores 1.2 PureTech que utilizan cadena en lugar de correa, y estos no presentan este problema. Para identificarlos, verifica los códigos de motor EB2LTED o EB2LTEDH2, presentes en algunos Peugeot 408 o Fiat 600. Consultar con un taller autorizado o revisar la documentación del vehículo es clave para determinar el tipo de motor.
Soluciones y mantenimiento recomendado
El grupo Stellantis ha implementado algunas medidas para mitigar este problema:
- Garantías extendidas: En varios casos, ofrecen reembolsos y cobertura para reparaciones, aunque no aplican a todos los vehículos afectados.
- Mantenimiento preventivo: Uso de aceites específicos recomendados por el fabricante para evitar la degradación acelerada.
- Intervalos de cambio de aceite más frecuentes: Se recomienda cambiar el aceite cada 10,000 a 15,000 km, en lugar de los 25,000 km iniciales indicados.
- Inspección periódica de la correa: Realizar mediciones de la correa cada 5,000 a 10,000 km para detectar hinchazón o desgaste y proceder a su sustitución si es necesario.
Además, algunos talleres cuentan con herramientas especiales para inspección, facilitando la identificación de desgaste en estas correas deformadas.
Importancia de atender los síntomas tempranos
Alertas como la aparición del mensaje fallo de presión de aceite en el panel o la pérdida de asistencia en el frenado no deben ser ignoradas, ya que son señales claras de que el motor está en riesgo de sufrir daños graves. Una rápida intervención puede evitar reparaciones costosas o la pérdida total del motor.
Aunque se han realizado mejoras en modelos recientes, muchos usuarios aún reportan fallos relacionados con este problema. Por lo tanto, es fundamental mantener un seguimiento riguroso del mantenimiento y consultar siempre con profesionales autorizados para asegurar la correcta revisión y reparación del vehículo.