Problemas comunes en motores Citroën relacionados con la correa de distribución bañada en aceite
Citroën, junto con su marca hermana Peugeot dentro del grupo Stellantis, ha enfrentado críticas por ciertos problemas técnicos en sus motores, especialmente en el motor 1.2 PureTech. Uno de los principales fallos detectados es el desgaste prematuro de la correa de distribución que funciona en contacto directo con el aceite del motor, lo que ha ocasionado numerosas averías.
¿Qué es la correa de distribución bañada en aceite?
Este tipo de correa, conocida también como correa húmeda, se encuentra sumergida en el cárter y está en contacto permanente con el aceite motor. La intención es mejorar su durabilidad y funcionamiento, pero en la práctica, el contacto con aceite contaminado por combustible resulta perjudicial.
¿Por qué se degrada la correa?
La contaminación del aceite con gasolina es la causa principal del deterioro acelerado de la correa. Este fenómeno ocurre especialmente en trayectos cortos o condiciones donde el motor no alcanza una temperatura óptima de funcionamiento, lo que provoca que el combustible actúe como disolvente natural de la goma que compone la correa.
Las consecuencias del fallo en la correa de distribución
- Obstrucción en el sistema de lubricación: Trozos desprendidos de la correa pueden bloquear filtros y bombas, disminuyendo la presión de aceite.
- Avisos de fallo de presión de aceite: Estas señales advertidas deben ser atendidas para evitar daños mayores.
- Daños graves en componentes vitales: La pérdida de lubricación puede provocar el gripado del motor, daños en el turbo o colisiones internas entre pistones y válvulas.
- Pérdida de asistencia en la frenada: Los restos de correa también pueden afectar la bomba de vacío del servofreno.
Intervalos de mantenimiento y recomendaciones para evitar problemas
A diferencia de las correas tradicionales con una vida útil que puede superar los 150.000 km, las correas bañadas en aceite requieren un cambio mucho más frecuente, entre 50.000 y 100.000 km. Esto implica un coste adicional en mantenimiento que muchos usuarios desconocen de antemano.
Para minimizar riesgos y asegurar la durabilidad del motor, es fundamental:
- Seguir estrictamente los intervalos de mantenimiento indicados por el fabricante, o incluso adelantarlos.
- Utilizar el tipo de aceite recomendado por Citroën, como el Total Quartz que cumple con la especificación PSA B71 2312.
- Revisar y limpiar periódicamente el filtro de la bomba de aceite.
- Solicitar inspecciones específicas sobre el estado de la correa a partir de los 60.000 km.
- Considerar la limpieza del cárter en cada cambio de la correa para evitar acumulación de residuos.
Estos consejos pueden salvar a los propietarios de Citroën de averías costosas y evitar que los daños se agraven por la falta de mantenimiento adecuado.