Problemas comunes en motores PureTech de Citroën
Los motores PureTech de Citroën, especialmente el 1.2 presente en modelos como el C-Elysee o el C3, han experimentado fallos importantes relacionados con la correa de distribución bañada en aceite. Este problema ha causado numerosas averías que aún generan preocupación entre los usuarios.
¿En qué consiste el problema de la correa bañada en aceite?
La correa de distribución de estos motores está diseñada para funcionar sumergida en el aceite del cárter. Sin embargo, debido a la contaminación del aceite con vapores de combustible —una situación frecuente en conducción urbana— la correa se hincha y se desintegra, desprendiendo fragmentos que obstruyen el sistema de lubricación.
Estos fragmentos bloquean el filtro de la bomba de aceite, conocido comúnmente como “chupona”, reducen la presión del aceite en el motor y pueden ocasionar daños graves, como la rotura del turbo, pérdida de asistencia en los frenos o incluso el gripado total del motor.
Factores que aumentan el riesgo de averías
- Tipo de aceite y mantenimiento inadecuado: El uso de lubricantes sin especificación PSA (como lubrificantes que no cumplan con la norma Total Quartz B71 2312) acelera el deterioro de la correa.
- Uso predominante en ciudad: La conducción urbana provoca una mayor dilución del aceite con combustible no quemado, agravando la degradación.
- Motores afectados: Principalmente los motores 1.2 y 1.6 PureTech fabricados entre 2012 y 2023 en modelos Citroën C3, C4, Peugeot 208, 308 y similares, especialmente los que no usan el código EB2LTED.
Medidas y soluciones adoptadas por Stellantis
La marca Stellantis, heredera de PSA, ha extendido garantías y aplicado soluciones técnicas para minimizar el impacto del problema. También ofrece opciones de reembolso a los afectados. A raíz de estas incidencias, se desarrollaron versiones de motores con cadena de distribución (como los códigos EB2LTED y EB2LTEDH2), que evitan esta problemática.
Recomendaciones para propietarios de vehículos con motor PureTech
Si tu vehículo tiene un motor PureTech, es fundamental:
- Verificar el código del motor para determinar si está en la lista de motores problemáticos.
- Realizar inspecciones periódicas de la correa de distribución, especialmente cada 60.000 a 100.000 km, o si se detecta cualquier aviso relacionado con la presión del aceite.
- Seguir estrictamente las recomendaciones de mantenimiento y utilizar aceites que cumplan con las especificaciones oficiales del fabricante.
Mantener estas prácticas ayuda a prevenir fallos graves y a prolongar la vida útil del motor, evitando así costosas reparaciones.