Problemas comunes en motores Citroën relacionados con la correa de distribución
Citroën ha enfrentado varios desafíos mecánicos en sus motores, especialmente en lo que respecta a la correa de distribución. Uno de los problemas más notorios ocurre con la correa bañada en aceite, que ha provocado numerosas averías en modelos equipados con el motor 1.2 PureTech, utilizado también en marcas del Grupo Stellantis como Peugeot, DS y Opel.
Causas del desgaste prematuro de la correa
- Contacto con aceite contaminado: El aceite del motor puede contener impurezas que degradan la correa antes de alcanzar los 100.000 km recomendados, haciéndola quebradiza y menos elástica.
- Intrusión de gasolina: En motores con inyección directa, pequeñas cantidades de gasolina pueden ingresar al cárter, actuando como disolvente y acelerando el deterioro de la correa.
- Defectos en materiales o diseño: Algunos diseños y materiales empleados en la correa pueden liberar fragmentos que bloquean el sistema de lubricación, afectando componentes críticos.
Averías frecuentes y sus consecuencias
- Obstrucción del sistema de lubricación: Partículas de goma pueden taponar conductos de aceite, lo que deriva en fallos mecánicos en pistones, válvulas y pérdida de sincronización del motor.
- Rotura del motor: Esta es una de las consecuencias más graves, pudiendo ocasionar reparaciones costosas que varían entre 2.000 y 7.000 euros o más. Se han reportado casos de rotura con menos de 50.000 km.
- Otros síntomas: Consumo inusualmente alto de aceite, ruidos extraños y problemas para arrancar el vehículo.
Medidas y soluciones para evitar problemas
- Campañas de revisión y sustitución: Stellantis y Citroën han lanzado campañas para revisar y cambiar las correas afectadas por modelos reforzados. Se recomienda verificar el estado del vehículo con el número VIN en concesionarios oficiales.
- Actualizaciones en motores más recientes: Los motores 1.2 PureTech más recientes incluyen correas mejoradas, y las versiones microhíbridas emplean cadenas de distribución, que son más duraderas.
- Mantenimiento preventivo: Es fundamental cambiar la correa antes de llegar a los 100.000 km o ante la presencia de síntomas, además de utilizar aceite de calidad adecuado y mantenerse informado sobre campañas oficiales.