Problemas comunes en los motores Citroën con correa bañada en aceite
Citroën ha enfrentado críticas relacionadas con ciertos motores, especialmente aquellos equipados con la conocida correa de distribución bañada en aceite. Este diseño, presente principalmente en los motores PureTech 1.2 tricilíndricos, ha generado numerosas averías que aún preocupan a muchos usuarios.
¿Qué es la correa bañada en aceite y por qué causa problemas?
La correa bañada en aceite, o correa húmeda, está diseñada para funcionar dentro del cárter, lubricándose en contacto directo con el aceite del motor. Sin embargo, en estos motores PureTech, el aceite suele contaminarse con combustible no quemado, sobre todo en condiciones de uso urbano. Esta contaminación degrada prematuramente la correa, provocando que su vida útil sea mucho menor a la prevista, alrededor de 60.000 km o seis años, cuando normalmente debería durar más.
La descomposición de la correa libera partículas abrasivas que obstruyen la bomba de aceite, los filtros y conductos internos. Esto deriva en una reducción de la presión de lubricación, lo que puede causar daño en componentes vitales como el turbo, fallos del motor e incluso roturas graves que implican reparaciones costosas.
Modelos Citroën afectados y alcance del problema
Este problema ha afectado principalmente a modelos como el Citroën C3 y C4 producidos entre 2012 y 2023 con motores PureTech 1.2. No todos los motores PureTech presentan este inconveniente —las versiones con cadenas, como las denominadas EB2LTED, suelen ser más fiables al no tener correa en contacto con aceite.
Otras fallas comunes en motores PureTech
- Consumo elevado de aceite: La contaminación y desgaste acelerado del sistema de lubricación obliga a rellenar aceite con frecuencia.
- Problemas en el turbo: En versiones turboalimentadas, la falta de lubricación por la obstrucción del circuito puede dañar el turbo, generando humo, pérdida de potencia y fallos de arranque.
- Fallos electrónicos: Sensores relacionados con la presión de aceite, bobinas de encendido o sistemas de inyección pueden activar testigos de avería, requiriendo diagnóstico técnico.
Recomendaciones para evitar daños y mantenimiento
Para mitigar estos problemas, expertos sugieren adelantar el cambio de la correa a los 60.000 km o cada seis años, incluso si el fabricante indica intervalos mayores. Además, es crucial realizar controles periódicos del nivel y calidad del aceite, así como revisiones preventivas para detectar signos de desgaste o contaminación.
Stellantis, grupo que engloba a Citroën, Peugeot y otras marcas, ha reconocido estos inconvenientes y ha extendido garantías en algunos casos hasta 10 años o 175.000 km, cubriendo reparaciones incluso retroactivas si se siguieron los mantenimientos adecuados en talleres certificados.
Alternativas y motores más confiables
Para los usuarios que buscan mayor fiabilidad, se recomienda considerar motores PureTech de otras variantes, como los 1.6 o 1.0 GSE/T200 que utilizan cadena de distribución, eliminando el riesgo derivado de la correa en contacto con aceite. Además, los modelos híbridos más recientes suelen incorporar cadenas, lo que mejora su durabilidad y reduce los problemas técnicos conocidos.