Problemas con los motores PureTech de Citroën: la polémica de la correa bañada en aceite
Citroën ha enfrentado críticas importantes debido a ciertos fallos en sus motores, especialmente relacionados con la correa de distribución bañada en aceite. Aunque no todos sus modelos presentan problemas, esta tecnología en particular ha causado numerosos inconvenientes y averías frecuentes que aún permanecen sin solución definitiva.
¿Qué es la correa de distribución bañada en aceite?
Este sistema fue diseñado para mejorar la durabilidad y rendimiento del motor, sumergiendo la correa de distribución en aceite. La idea era reducir la fricción y extender la vida útil del componente, eliminando la necesidad de mantenimiento periódico tradicional. Sin embargo, en la práctica, esta innovación no cumplió con las expectativas.
El origen del problema y sus consecuencias
El principal inconveniente surge cuando partículas de combustible sin quemar se mezclan con el aceite del motor, creando una sustancia abrasiva que degrada prematuramente la correa. Esta degradación puede provocar la formación de residuos que obstruyen filtros y conductos, afectando la presión y lubricación del motor.
El fallo de la correa afecta directamente al sistema de sincronización del motor, lo que puede derivar en daños severos y costosos. En muchos casos, esto ha significado averías graves con repercusiones económicas significativas para los propietarios.
Modelos afectados por este fallo
Los motores PureTech 1.2, especialmente los tricilíndricos turboalimentados y atmosféricos, instalados en varios modelos de Citroën, Peugeot, Opel y DS, son los más afectados. Entre los vehículos implicados están:
- Citroën C3 y C4
- Peugeot 208, 308 y 3008
- Opel Corsa y Mokka
- DS 3 y DS 7
Estos motores fabricados entre 2012 y 2023 enfrentan riesgos de rotura de la correa con consecuencias graves.
Respuesta y medidas de Stellantis
Ante las numerosas quejas y problemas reportados, el grupo Stellantis, propietario de las marcas afectadas, ha implementado una serie de medidas para mitigar el impacto. Entre ellas destaca la ampliación de la garantía hasta 10 años o 175,000 kilómetros para cubrir reparaciones relacionadas con esta falla.
Además, Stellantis se ha comprometido a asumir los costos de las reparaciones, incluso para vehículos fuera del período de garantía original. Para facilitar el proceso de reclamos, se ha habilitado una plataforma específica en línea donde los afectados pueden solicitar ayuda y reembolsos.
¿Qué deben hacer los propietarios afectados?
Se recomienda a los propietarios de vehículos con motores PureTech que estén atentos a signos de fallo en el motor, como ruidos extraños, pérdida de potencia o testigos en el tablero relacionados con la distribución. Ante cualquier sospecha, es fundamental acudir a un servicio técnico autorizado para una revisión inmediata.
Verificar el estado de la correa y seguir las indicaciones de Stellantis para la reclamación de garantías puede evitar daños mayores y costes elevados.
En resumen, aunque la correa bañada en aceite representó una innovación destinada a mejorar la durabilidad del motor, su implementación generó serios problemas técnicos que han afectado a numerosos usuarios. La actuación de Stellantis para corregir esta situación es una señal positiva para los afectados, aunque la experiencia ha dejado una mancha en la reputación de algunos modelos.