Problemas comunes del motor 1.2 PureTech de Citroën: la correa bañada en aceite
El motor 1.2 PureTech de Citroën, desarrollado por el grupo Stellantis, presenta un problema notable relacionado con su correa de distribución, que funciona sumergida en aceite. Este diseño, que difiere de las correas tradicionales que operan en seco, ha generado múltiples fallos y averías en miles de vehículos.
¿En qué consiste el problema?
A diferencia de una correa convencional, la correa del motor 1.2 PureTech trabaja dentro del cárter, bañada en aceite. En condiciones óptimas de laboratorio, este sistema puede funcionar bien. Sin embargo, en el uso cotidiano, los recorridos cortos y el bajo calentamiento de motor provocan que la combustión no sea completa, lo que contamina el aceite mezclándolo con gasolina.
La gasolina actúa como un disolvente que degrada prematuramente la correa de goma. Esta degradación hace que se desprendan partículas que terminan obstruyendo el filtro de la bomba de aceite, lo cual puede provocar una caída en la presión de aceite. Si este problema no se atiende, componentes críticos como el turbo podrían dañarse o incluso llegar a gripar el motor.
Consecuencias prácticas y riesgos
Debido a este problema, los intervalos de mantenimiento para el cambio de correa se han visto reducidos considerablemente, pasando de más de 100.000 km a un rango de 50.000 a 60.000 km. Además, la obstrucción causada puede afectar también la bomba de vacío del servofreno, provocando una pérdida en la asistencia de frenado, lo que representa un riesgo para la seguridad.
Recomendaciones para mitigar el problema
- Respetar estrictamente los intervalos de mantenimiento, y si es posible, realizar el cambio de correa antes de los 60.000 km.
- Utilizar el aceite especificado por el fabricante, como los aceites Total Quartz que cumplen con la especificación PSA B71 2312.
- Realizar revisiones periódicas del filtro de la bomba de aceite para evitar obstrucciones.
- Solicitar una inspección del estado de la correa durante las revisiones de rutina, especialmente si el vehículo realiza muchos trayectos cortos.
Este problema, aunque no afecta a todos los propietarios, ha generado centenares de quejas y averías que aún buscan solución definitiva. Estar informado y realizar un mantenimiento preventivo puede evitar daños graves y costosos en el motor de tu Citroën.