El problema de no cargar el híbrido enchufable en casa: ¿mejor un diésel?
Tener un vehículo híbrido enchufable (PHEV) y no cargar su batería eléctrica en casa es poco eficiente y puede incluso aumentar la contaminación. Un estudio reciente señala que circular con un PHEV sin aprovechar su modo eléctrico puede ser más perjudicial que usar un motor diésel tradicional.
La importancia de cargar la batería para reducir emisiones
Los híbridos enchufables tienen la ventaja de poder circular en modo eléctrico, lo que reduce emisiones de contaminantes. Sin embargo, este beneficio solo se logra si el conductor carga regularmente la batería. Si no se carga, el vehículo recurre más al motor de combustión interna, incrementando emisiones de CO2, NOx, hidrocarburos (HC) y monóxido de carbono (CO).
Por ello, fabricantes como Toyota han desarrollado aplicaciones que recuerdan a sus clientes cargar la batería, y directivos de empresas de automoción como General Motors admiten que muchos usuarios no aprovechan esta funcionalidad.
Estudio en China: un análisis año a año del uso real de los PHEV
Un análisis basado en datos de 500 usuarios de PHEV en Shanghái mostró que muchos conductores apenas cargan la batería. El estudio combinó estos datos con pruebas de emisiones en conducción real y concluyó que si no se carga el vehículo, conduce de manera similar a un diésel convencional en términos de contaminación.
Impacto en las emisiones
Al no cargar la batería, las emisiones aumentan significativamente: un 62% más de NOx, 70% más de hidrocarburos y un 46% más de CO2, en comparación con un uso óptimo del PHEV en modo eléctrico.
Por el contrario, cuando la batería se mantiene cargada adecuadamente, estos vehículos pueden reducir las emisiones de óxido de nitrógeno entre un 40% y un 60% respecto a coches de gasolina tradicionales, especialmente en entornos urbanos, destacando el potencial ambiental real de los híbridos enchufables cuando se usan correctamente.
El peso extra de la batería y su influencia en el rendimiento
Estos vehículos híbridos incorporan baterías y motores eléctricos que suponen un peso adicional notable. Modelos como el Land Rover Range Rover Sport PHEV pueden superar las 2,7 toneladas, mientras que otros como el Mercedes GLE PHEV rondan las 2,3 toneladas. Este peso extra impacta en el consumo y las emisiones si la batería no se usa para desplazar el vehículo eléctricamente.
¿Qué debe tener en cuenta el conductor?
- Carga habitual: Para aprovechar los beneficios medioambientales y económicos del PHEV es fundamental conectar el vehículo a una fuente eléctrica con regularidad.
- Uso adecuado: Realizar trayectos que permitan circular en modo eléctrico optimiza el rendimiento y disminuye la contaminación.
- Alternativas: Si no planeas cargar la batería en casa, es más recomendable optar por un coche tradicional, como un diésel, que no dependa de esta carga para mantener sus emisiones controladas.
En definitiva, los híbridos enchufables solo ofrecen ventajas reales cuando su batería se emplea y se recarga sistemáticamente. De lo contrario, pueden ser tanto o más contaminantes que un vehículo convencional, anulando así la principal razón para escoger este tipo de tecnología.
