El Ayuntamiento de Ourense ha tomado la decisión de eliminar el sistema ORA (Ordenanza Reguladora de Aparcamiento), conocido por las zonas azules y sus parquímetros, a partir del 1 de enero de 2026. Tras casi 30 años en funcionamiento, esta medida permite ahora el estacionamiento gratuito e ilimitado en estas áreas, lo que supone un cambio radical en la política de movilidad de la ciudad.
Contexto y motivos de la supresión de los parquímetros
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, perteneciente al partido local Democracia Ourensana, impulsó esta medida como parte de su programa electoral desde 2019 y tras su reelección en 2023. Entre los principales motivos están:
- Reducción significativa de plazas activas: Hace 20 años, había más de 1.000 plazas de estacionamiento regulado, pero la peatonalización y otros cambios urbanísticos han reducido esa cifra a unas 700.
- Obsolescencia del sistema: El contrato con la empresa encargada, DOAL, no se renovó, y la gestión del aparcamiento regulado dejó de ser económicamente viable.
- Cambio en los hábitos de los conductores: El uso de aplicaciones móviles para pagar permitió a los usuarios ocupar plazas durante todo el día, lo que disminuyó la rotación y transformó las zonas ORA en un aparcamiento en superficie.
Impacto en la movilidad urbana y nueva normativa
Con la eliminación del pago por estacionar en las plazas anteriormente reguladas, el Ayuntamiento introduce diversas modificaciones en la movilidad de la ciudad:
- Estacionamiento libre: Los residentes y visitantes podrán aparcar sin coste ni restricción de tiempo en estas áreas.
- Incremento de zonas de carga y descarga: Muchas de las plazas azules se convertirán en espacios destinados a la carga y descarga para facilitar el reparto de mercancías en el centro.
- Implantación de Zona de Bajas Emisiones (ZBE): Los vehículos sin etiqueta ambiental quedan restringidos en las calles más céntricas, contribuyendo a mejorar la calidad del aire y la movilidad urbana.
Multas y vigilancia
Aunque se elimina la obligatoriedad de pago por aparcar en la antigua zona ORA, se intensifica el control del tráfico con la instalación de nuevos radares urbanos que sancionarán excesos de velocidad. Además, las sanciones por incumplir la ZBE comenzarán a aplicarse a partir del 1 de julio, con multas que pueden llegar a los 200 euros.
Reacciones y críticas
La decisión ha generado polémica entre diferentes sectores de la sociedad ourensana:
- Vecinos y residentes: Manifiestan preocupación porque el aparcamiento sin límite temporal puede provocar que los vehículos se estacionen durante varios días, dificultando encontrar lugar cerca de sus viviendas.
- Empleados de la empresa gestora: Nueve de los diez trabajadores encargados de la vigilancia han perdido su empleo, lo que ha sido criticado por falta de diálogo y explicación previa.
- Partidos de la oposición: Consideran que la medida es irresponsable y carece de riguroso plan alternativo, previniendo un aumento del tráfico, contaminación y problemas para encontrar aparcamiento.
Un modelo inédito en el panorama urbano
La eliminación de las plazas de estacionamiento regulado en Ourense contrasta con la tendencia de muchas ciudades que optan por aumentar las zonas con parquímetros para gestionar el tráfico y fomentar transportes alternativos. Aunque la introducción de la ZBE es una medida que apunta hacia la sostenibilidad, la falta de un plan integral de movilidad genera dudas sobre el efecto real en la mejora de la circulación y la calidad de vida urbana.
Esta transformación urbana en Ourense marca un hito en la gestión del espacio público, con un enfoque que prioriza el aparcamiento libre sobre sistemas regulados, afectando tanto a conductores, residentes, trabajadores del sector y la propia dinámica de la ciudad.