Arrancar un coche empujándolo, una técnica que muchos han intentado alguna vez, especialmente cuando la batería falla, puede parecer una solución rápida y sencilla. Sin embargo, esta práctica no es recomendable en vehículos modernos debido a los daños graves que puede ocasionar, principalmente en el catalizador y otros componentes mecánicos y electrónicos del automóvil.
¿Por qué no se debe arrancar un coche empujándolo?
En coches antiguos, era común empujar el vehículo hasta tomar velocidad para luego engranar una marcha y arrancar el motor. No obstante, en los automóviles modernos esta técnica puede causar problemas importantes debido a los avances tecnológicos, particularmente la presencia del catalizador en el sistema de escape y la complejidad electrónica del vehículo.
Daños en el catalizador
Al empujar el coche y hacer girar el motor sin que este funcione correctamente, se envía mezcla de combustible sin quemar hacia el escape. Si el catalizador está caliente, este combustible puede inflamarse de forma inesperada, generando detonaciones que dañan el componente. En caso de que el catalizador esté frío, el combustible sin quemar puede deteriorar la cerámica interna, provocando una avería muy costosa que normalmente implica reemplazar el catalizador completo.
Desgaste en la transmisión y embrague
El proceso de arrancar a empujones impone una considerable presión sobre el embrague y la transmisión. El embrague sufre un desgaste acelerado debido al esfuerzo adicional que se realiza para engranar la marcha en estas condiciones, y la transmisión puede dañarse por el estrés mecánico provocado por este tipo de arranque.
Riesgos para los sistemas electrónicos
Los coches modernos cuentan con múltiples sistemas electrónicos sensibles, como la gestión del motor y la batería. Al arrancar de forma brusca y sin batería, se pueden producir picos de tensión o malfuncionamientos que afectan módulos electrónicos, lo que a la larga deteriora el rendimiento del vehículo y puede llevar a reparaciones costosas.
¿Qué alternativas existen cuando la batería falla?
En caso de que la batería esté descargada, lo más seguro es optar por métodos que no impliquen riesgos para el motor ni los sistemas electrónicos:
- Uso de cables de arranque (pinzas): Conectarlos correctamente a otro vehículo y seguir las instrucciones de seguridad es la opción más habitual y de menor riesgo.
- Arrancadores portátiles: Estos dispositivos permiten suministrar la energía necesaria para poner en marcha el coche sin depender de otro vehículo.
- Asistencia en carretera: Si la batería está defectuosa o completamente agotada, llamar a la grúa o al servicio de asistencia es la opción más prudente para evitar daños mayores.
Dejar el coche estacionado hasta cambiar la batería también es aconsejable si no se cuenta con los recursos para un arranque seguro.
Así, aunque pueda parecer frustrante, evitar arrancar un coche empujándolo protege tanto el motor como el sistema de escape y la electrónica del vehículo, lo que a la larga ayuda a mantener la salud mecánica y reduce gastos inesperados.

