El DeLorean DMC-12: de vehículo común a icono cinematográfico
El DeLorean DMC-12 posiblemente habría quedado en el olvido dentro de la historia del automóvil si no hubiera sido elegido para protagonizar la máquina del tiempo en la saga de 'Regreso al Futuro'. Este coche no destacaba por ser rápido o potente, ni tampoco por un diseño especialmente atractivo. De hecho, sus paneles de acero inoxidable, costosos y difíciles de trabajar, fueron motivo de crítica en su momento.
Orígenes de la máquina del tiempo: ¿una nevera?
Durante la etapa de guionización de 'Regreso al Futuro', Robert Zemeckis y Bob Gale barajaron muchas ideas, incluida la forma que tendría la máquina del tiempo. En los primeros bocetos, el dispositivo funcionaba como un conversor de energía alojado dentro de una nevera reforzada con plomo, diseñada para protegerse de una prueba nuclear, clave para activar el viaje temporal. Esta idea mostraba cómo Marty McFly debía refugiarse dentro de la nevera para salvarse durante la detonación.
Sin embargo, esta propuesta tuvo que descartarse; además del reto logístico para transportar una nevera, Steven Spielberg, productor ejecutivo, temía que la película incitara a los niños a meterse dentro de refrigeradores reales —práctica peligrosa con los modelos antiguos. Finalmente, se optó por transformar la máquina del tiempo en un coche, lo que simplificó la producción y bajó costos.
El DeLorean como máquina del tiempo: elección de estilo y funcionalidad
Tras desechar la nevera, el equipo de producción buscó un vehículo para convertir en máquina del tiempo. Aunque la Ford ofreció un contrato para que un Mustang fuera el elegido —y con ello hacer product placement— Bob Gale rechazó esta opción porque consideraba que un modelo Mustang no reflejaba la personalidad del excéntrico científico Emmett Brown.
Finalmente, se eligió el DeLorean DMC-12 por su diseño futurista y sus característicos paneles de acero inoxidable con puertas de alas de gaviota, que le daban apariencia de nave espacial, perfecta para la ciencia ficción. Esta decisión no solo aportó estilo, sino que también evitó que la trama pareciera un anuncio publicitario descarado, algo cada vez más frecuente en producciones modernas.
Del fracaso comercial a la leyenda cultural
Es importante destacar que para cuando se rodó 'Regreso al Futuro' a mediados de los 80, DeLorean Motor Company ya había quebrado, debido en parte a problemas legales de su fundador John Z. DeLorean. Por tanto, el modelo DMC-12 ya no estaba en producción, lo que liberó a la película de servir como publicidad de un producto activo.
Este contexto permitió que el coche se convirtiera en un símbolo cultural y un mito del cine, al lado de otros vehículos emblemáticos como el Ecto-1 de 'Cazafantasmas' o KITT de 'El coche fantástico'. Tres unidades del DeLorean fueron utilizadas en la primera película, modificadas con piezas de otros vehículos para adaptarlas a las necesidades de la historia.
Evolución del DeLorean en la saga y legado actual
A lo largo de las secuelas, el DeLorean fue adaptado para volar o circular por vías del tren, manteniendo su diseño icónico. Tras la desaparición de la marca original, surgió una nueva entidad que se encargó del servicio postventa y de intentar revivir el modelo como retrofit. Actualmente, esta compañía desarrolla nuevos deportivos eléctricos inspirados en la historia del legendario DMC-12.
El legado del DeLorean también se mantiene vivo a través de subastas, juguetes y réplicas en forma de maquetas, como las populares versiones de LEGO, que homenajean la trilogía y su máquina del tiempo.
Reflexión final
Aunque en un universo paralelo la máquina del tiempo podría haber sido una nevera o un Mustang, 'Regreso al Futuro' salvó del olvido a un deportivo norteamericano modesto, transformándolo en uno de los coches más emblemáticos de la cultura pop y el cine mundial.

