Reza Soltani compró una Tesla Cybertruck con la ilusión de estrenar un vehículo nuevo. Tras pagar más de 100.000 dólares, recibió la asignación y la fecha para recoger su Cybertruck. Sin embargo, la sorpresa llegó al descubrir que su unidad no era tan nueva como esperaba. Había salido de fábrica cuatro meses antes y estuvo almacenada al aire libre en un descampado durante todo ese tiempo. Esta situación lo llevó a devolver el vehículo al día siguiente.
¿Qué implica comprar una Cybertruck “nueva”?
El caso de Soltani en Texas evidencia un problema más profundo en Tesla: la producción supera ampliamente la demanda de la Cybertruck, resultando en miles de unidades almacenadas al aire libre por meses o incluso años, algo poco común para la marca.
Mientras modelos como el Model 3 o Model Y suelen tener una rotación rápida en inventario, la Cybertruck presenta el problema opuesto, acumulando stock sin venta.
Impacto del almacenamiento prolongado
Además de la depreciación estética natural por estar expuesta en condiciones exteriores, la batería puede sufrir daños si no se mantiene y gestiona adecuadamente durante largos períodos, especialmente con variaciones extremas de temperatura y humedad. El chasis de acero inoxidable, a pesar de su resistencia, no está exento de desgaste con este tipo de almacenamiento sin protección.
De la expectación a la realidad del mercado
La Tesla Cybertruck llegó al mercado rodeada de altas expectativas, tras recibir casi dos millones de reservas. Prometía cambiar el sector de las pick-up eléctricas, pero el precio final, que supera los 60,000 dólares y en algunos casos supera los 100,000 dólares, combinado con problemas de calidad y múltiples revisiones posteriores, han complicado su aceptación.
En 2025, las ventas cayeron a poco más de 20,000 unidades, casi la mitad respecto al año previo. Intentos de Tesla de mantener las cifras mediante ventas a empresas relacionadas con Elon Musk no han logrado revertir la situación.
El efecto del stock acumulado en la confianza del consumidor
Para muchos compradores, pagar cifras de seis dígitos por una Cybertruck implica esperar un vehículo realmente nuevo. Encontrarse con una unidad que ha estado meses sin uso genera dudas y desconfianza. A esto se suma un historial de fiabilidad cuestionable y costos elevados en reparaciones, factores que han provocado que potenciales compradores prefieran esperar o incluso descartar el modelo.
Las estrategias de Tesla para hacer frente al exceso de stock
Frente a esta coyuntura, Tesla ha ajustado su producción, simplificado las versiones disponibles para agilizar la salida de inventario y buscado nuevos mercados donde colocar el stock acumulado.
Aunque algunos fabricantes como Ford decidieron retirar modelos eléctricos similares, Tesla continúa apostando por la Cybertruck pese a las dificultades comerciales.
Este escenario refleja un desafío importante para Tesla, que debe equilibrar la producción con la demanda real del mercado, manteniendo la reputación de sus vehículos y la confianza de sus clientes.

