Los residentes de Madrid han estado soportando durante un año y medio las complicadas obras de soterramiento de la A-5, un ambicioso proyecto que busca enterrar esta autovía, que cuenta con cuatro carriles por sentido, y que desde hace casi seis décadas ha dividido varios barrios de la ciudad. La esperanza radica en que pronto llegará el fin de las molestias ocasionadas: recientemente se ha finalizado la excavación del túnel de acceso a Madrid.
Avances y cronograma general del soterramiento
Estos avances confirman que el proyecto sigue su curso según lo previsto. Si no hay contratiempos importantes, se estima que para finales de 2026 el tráfico rodado circulará completamente bajo tierra. Sobre la superficie quedará el Paseo Verde del Suroeste, una extensión de 80.000 metros cuadrados dedicada a zonas verdes, diseñada para absorber hasta el 90 % del tráfico que actualmente circula en superficie. Este corredor natural tendrá como objetivo unir barrios históricamente divididos por el ruido y la contaminación que genera la vía en superficie. Sin embargo, una de las dudas que genera esta transformación es el cambio de cuatro a tres carriles por sentido en el túnel, lo que podría generar un efecto de embudo y congestión en determinados puntos.
Consolidación del túnel sur y próximos pasos
En enero de 2026 se logró uno de los hitos clave: unir las dos galerías principales de excavación. Posteriormente, el Ayuntamiento confirmó la finalización de la excavación del túnel sur, que cubre el tramo desde el enlace con la avenida de Padre Piquer, punto desde el cual se conectará con la M-30 a través de la avenida de Portugal. El alcalde José Luis Martínez-Almeida declaró que la excavación de este túnel sur, con una longitud de 3,2 kilómetros en sentido sur, estaba terminada en lo que respecta a la excavación y pilotaje, señalando que el último paso pendiente es la conexión con la M-30.
Estado del proyecto y previsiones para 2026
Según el Ayuntamiento, la obra mantiene firme la fecha prevista para noviembre de 2026, momento en el que la autovía A-5 desaparecerá en superficie dentro del tramo construido en Madrid. Actualmente, la excavación en ambos sentidos está completada al 83 %, alcanzando el 100 % en sentido entrada a Madrid y un 70 % en sentido salida (túnel norte), que se espera finalice en mayo. Asimismo, entre junio y julio se instalarán las vigas de las estructuras de Batán y Boadilla, medida destinada a reducir de forma significativa el ruido generado por las obras.
En cuanto al túnel sur, se han instalado la mayoría de los pilotes —faltan muy pocos para llegar a un total aproximado de 8.172— y se ha colocado casi en su totalidad la losa superior, que cubre más de 93.000 metros cuadrados.
Primera fase: alcance del proyecto
Es importante recordar que este ambicioso soterramiento se desarrolla en dos fases. La primera incluye desde la avenida de Portugal hasta la calle Padre Piquer, que es la que está actualmente en ejecución. La segunda fase abarcará desde la avenida de la Aviación hasta el límite con la M-40, incluyendo toda la Operación Campamento, donde se construirán más de 10.700 viviendas.
Impacto en los barrios del suroeste y beneficios esperados
Esta megaobra responde a una reivindicación histórica de los barrios del suroeste de Madrid, que desde 1968 han estado separados por la autovía A-5 y sus cuatro carriles por sentido, con muchas viviendas situadas al borde de esta arteria con un intenso tráfico diario de 80.000 vehículos. El futuro Paseo Verde del Suroeste conectará los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas con Campamento y Casa de Campo, creando un corredor peatonal de 3,2 km que también incluirá un carril bici enlazado con la actual infraestructura existente en la avenida de Portugal.
Las dificultades durante las obras
Sin embargo, el coste para los ciudadanos ha sido elevado: desde el inicio de las obras en octubre de 2024, la zona ha experimentado grandes complicaciones como atascos diarios, cortes en pasos peatonales, y altos niveles de contaminación por polvo y ruido constante de maquinaria. Además, se han producido interrupciones en servicios básicos; por ejemplo, el pasado verano se sufrió una caída en el servicio de internet en zonas como Aluche, Campamento y Colonia Jardín, debido a la ruptura accidental de un cable de fibra óptica.
De cuatro carriles a tres: ¿será suficiente la capacidad del túnel?
El proyecto contempla un túnel de más de 3 kilómetros con tres carriles por sentido, lo que reduce la capacidad respecto a la actual configuración en superficie de cuatro carriles. Queda por ver cómo responderá esta infraestructura a los 80.000 vehículos diarios que transitan por esta vía.
Bus-VAO y gestión del tráfico
Para aliviar la posible congestión, el Ayuntamiento propone implementar carriles Bus-VAO (vehículos de alta ocupación y transporte público) en los carriles más próximos a la mediana, con señalización variable que se adapte al flujo de vehículos en cada momento. No obstante, expertos señalan que estos carriles, al no disminuir el volumen total de vehículos sino simplemente redistribuir el espacio, no garantizan una reducción de atascos. De hecho, podrían provocar un efecto contrario, generando embudos en los carriles contiguos si el tráfico se mantiene o aumenta.
Fuentes oficiales y municipales valoran continuamente el desarrollo de las obras para asegurar el cumplimiento de plazos y la minimización del impacto en los ciudadanos, conscientes de la importancia de esta infraestructura para mejorar la calidad de vida y la movilidad en Madrid.

