La tradición española de mandar coches al desguace con pocos kilómetros
En España existe una costumbre bastante extendida que llama la atención: muchos propietarios deciden enviar sus coches al desguace ante la perspectiva de un mantenimiento complicado o costoso, incluso cuando el vehículo no ha acumulado muchos kilómetros y se encuentra en buen estado. Con frecuencia, se escucha que no vale la pena invertir grandes sumas en un coche antiguo y prefieren adquirir uno nuevo. Este hábito se intensificó especialmente durante épocas económicas boyantes, como a finales de los 90 y principios de los 2000, contribuyendo a que miles de coches con mucho potencial se eliminaran prematuramente.
Un ejemplo fuera de lo común: el Bugatti Chiron con más de 175.000 km
Por lo general, los hypercars como el Bugatti Chiron acumulan pocos kilómetros debido a su elevado coste de mantenimiento y a que sus dueños suelen tener una amplia colección de coches para rotar. Sin embargo, un Bugatti Chiron ha alcanzado más de 175.797 kilómetros, algo realmente extraordinario para un vehículo de esta categoría y precio.
Este modelo no fue concebido para «guardar polvo» en un garaje, sino para ser disfrutado y puesto a prueba en carretera o circuito. Su mantenimiento es costoso, pero vale la pena efectuarlo cuando el coche está en buen estado. En la mayoría de los casos, reparar o hacer mantenimiento profundo resulta más rentable que adquirir otro coche.
El alto coste del mantenimiento de un Bugatti Chiron
Mantener un Bugatti Chiron implica una inversión económica considerable. Por ejemplo, el servicio de mantenimiento anual básico, que incluye cambio de aceite, filtros y líquidos, ronda los 10.700 euros. Cada cuatro años, el mantenimiento integral puede ascender hasta más de 30.000 euros e incluye revisiones profundas y reemplazos de componentes caros, como turbocompresores y parabrisas.
Además, los neumáticos homologados para el Chiron tienen un coste próximo a los 36.000 euros por juego y deben cambiarse cada 4.000 kilómetros, un gasto ineludible para mantener la seguridad y el rendimiento del coche. Por si fuera poco, reemplazar piezas específicas o realizar reparaciones puede incrementar el coste total del mantenimiento de forma significativa.
Depreciación y valor de mercado
Otro factor a tener en cuenta es la depreciación. Aunque un Bugatti Chiron pierde valor conforme acumula kilómetros, la depreciación es proporcional al coste inicial del vehículo, que es astronómico. Por eso, mientras que un coche normal puede perder valor moderadamente, la caída del precio de un hypercar es mucho más notable y rápida conforme se usa y acumula kilometraje.
Uso real versus coches de exhibición
Muchas veces, estos coches de alto rendimiento son usados solo como objetos de colección, guardados en garajes para preservar su valor y evitar desgaste, popularmente conocidos como «garage queens». Sin embargo, el Bugatti Chiron con más de 175.000 kilómetros es una muestra clara de que estos coches pueden ser usados intensamente sin perder su esencia ni fiabilidad.
Este caso demuestra que con un mantenimiento riguroso y cuidado, un hypercar puede superar los límites preconcebidos y acompañar al propietario durante miles de kilómetros reales, no solo exhibiciones o circuitos limitados.
Reflexiones finales
En resumen, aunque la tradición de desguazar coches con pocos kilómetros está muy arraigada, ejemplos como este Bugatti Chiron retan esta visión. El alto coste de mantenimiento puede ser una barrera, pero con un buen cuidado, los coches pueden tener una vida larga y satisfactoria. Para los propietarios de vehículos exclusivos, el equilibrio entre disfrutar el coche y mantener su valor es una decisión personal que también define cómo se usan estos impresionantes máquinas.

