Colapso del Taller Geeslin Family Racing por una Tormenta de Hielo en Mississippi
En los últimos días, una intensa tormenta de hielo ha azotado el noroeste de Mississippi, Estados Unidos, causando graves problemas en la circulación, cortes de suministro eléctrico y, muy especialmente, el colapso del emblemático taller de Geeslin Family Racing. Este taller, clave en la escena del drag racing estadounidense, albergaba coches de competición y proyectos personalizados de valor incalculable.
El desastre provocado por el hielo en Senatobia
Ubicado en Senatobia, el edificio funcionaba como taller y vivienda familiar bajo el formato denominado barndominium. La estructura no estaba diseñada para resistir la acumulación excepcional de hielo provocada por esta tormenta, lo que provocó el desplome del techo bajo el peso del hielo, algo poco frecuente en esta región.
Dentro del taller quedaron atrapados numerosos vehículos únicos y valiosos. Esta situación obligó a la familia a esperar a que el hielo se derritiera para poder evaluar con precisión el alcance de los daños y planificar las reparaciones o recuperaciones necesarias.
Vehículos afectados: tesoros del drag racing en riesgo
Entre los coches afectados se encuentran verdaderas joyas del mundo del drag racing, como un Funny Car con carrocería de Camaro Z/28, un Chevrolet Corvette Pro Mod de 1963 y varios dragsters personalizados. Algunos vehículos, como un Ford plateado de 1933 restaurado hace dos décadas, parecen haber resistido mejor, mientras que otros sufrieron daños significativos.
El vehículo más afectado es un Ford de 1933 Super Gas de competición que recibió el mayor impacto del siniestro. También un Camaro de 1968 resultó con graves daños. Otros vehículos como un Chevy de 1991 y una Silverado de 2006 llegaron a sostener parte del tejado durante el colapso, evitando daños aún mayores.
Evaluación de daños y los desafíos a futuro
Actualmente, el acceso al taller sigue siendo complicado debido a las condiciones del hielo y los escombros. La familia y los expertos necesitan esperar el completo deshielo para retirar los restos con seguridad y analizar el estado real de cada vehículo.
La pérdida o reparación de estos coches no solo implica una cuestión económica. Muchos fueron ajustados meticulosamente durante años para categorías específicas o pilotos concretos. Reconstruirlos significa enfrentar la dificultad de conseguir piezas raras, invertir tiempo valioso y posiblemente perder irrepetibles configuraciones técnicas. En algunos casos, los daños pueden significar el fin definitivo de un proyecto competitivo.
Respuesta solidaria de la comunidad automovilística
La comunidad del motor, incluyendo preparadores, equipos y aficionados, ha mostrado un apoyo inmediato hacia la familia Geeslin, ofreciendo ayuda técnica y brindando visibilidad a la situación. Por el momento, no se ha lanzado ninguna campaña de recaudación de fondos; la prioridad sigue siendo esperar a que el taller sea accesible para luego evaluar el alcance del daño y planear los siguientes pasos.
Este incidente pone en relieve la vulnerabilidad ante eventos climáticos inusuales en áreas donde estos fenómenos son excepcionales, afectando incluso a instalaciones especializadas y de gran prestigio dentro del deporte motor.