China ha logrado lo imposible: Stellantis y Volkswagen se unen para defender la industria automotriz europea
Oliver Blume y Antonio Filosa envían carta conjunta a la Unión Europea exigiendo medidas urgentes contra la creciente competencia china.
Los CEO de Volkswagen y Stellantis, Oliver Blume y Antonio Filosa, firmaron una carta conjunta dirigida a la Comisión Europea pidiendo normativas claras para regular a los fabricantes chinos y priorizar piezas y proveedores europeos. La industria automotriz representa un 8% del PIB europeo y da empleo a 13 millones de personas.
Alianza estratégica ante el auge del coche eléctrico
En el contexto del fuerte crecimiento del mercado de vehículos eléctricos, anteriormente rivales históricos como Volkswagen y Stellantis han decidido unirse para proteger la industria europea. Este fenómeno se asemeja a la alianza entre Honda y Nissan en Japón para afrontar la competencia asiática.
«Cualquiera que venda vehículos a clientes europeos debería fabricarlos bajo condiciones similares. Esto es esencial para una competencia justa». – Oliver Blume y Antonio Filosa
Ambos directivos proponen una estrategia “Made in Europe” que facilite la producción local, especialmente en baterías y componentes clave, sin caer en el proteccionismo.
Presión a la Comisión Europea: criterios claros para contenido local
Volkswagen y Stellantis exigen que la Unión Europea establezca requisitos homogéneos para los vehículos fabricados y vendidos en su mercado, compensando los costes adicionales para los fabricantes europeos frente a las ventajas de los subsidios chinos.
- Bonus CO2: propuesta para bonificar toda la flota de vehículos eléctricos fabricados en Europa.
- Incentivos públicos especializados para promover la producción local, especialmente de baterías.
- Refuerzo de la resiliencia de la cadena de suministro, sin caer en medidas proteccionistas.
Desafíos clave: baterías y materias primas
Las baterías constituyen casi un tercio del coste de un vehículo eléctrico y dependen en gran medida de materias primas controladas por China. Francia exige un 75% de componentes locales para otorgar incentivos, mientras que España, vía su Plan Auto+, aplica condiciones más moderadas.
El futuro en juego: Europa debe decidir su rumbo
Mientras Stellantis prepara su plan de relanzamiento previsto para mayo, la Unión Europea debe responder pronto ante esta presión y la creciente fortaleza de los fabricantes chinos en el mercado europeo.
