Renault y Alpine han confirmado que cerrarán el departamento de motores de Fórmula 1 ubicado en la histórica fábrica de Viry-Chatillon al finalizar la temporada 2025. Esta decisión se produce tras anunciarse que Alpine abandonará el uso de motores Renault en la F1 para 2026, optando por motores Mercedes, y también abandonará las 24 Horas de Le Mans y el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). Esta serie de movimientos ha generado descontento y protestas en Francia, especialmente por parte de los trabajadores y las autoridades locales, que denuncian una "traición" y "mentiras" por incumplimiento de compromisos.
Cierre inminente de la fábrica de motores de Viry-Chatillon
La planta de Viry-Chatillon, operativa desde 1969 y especializada en competición desde 1976, dejará de producir motores de Fórmula 1 a partir de 2026, siguiendo el cambio en la regulación técnica del deporte motor que implica motores más complejos y costosos. Este cierre representará la pérdida de cientos de empleos en la localidad y la paralización de uno de los centros neurálgicos históricos de Renault en la competición automovilística.
Sin embargo, la fábrica no se cerrará totalmente, ya que se está reconvirtiendo en un centro de ingeniería denominado Hypertech Alpine, enfocado en tecnología para vehículos de ultra altas prestaciones, hidrógeno y vehículos eléctricos, además de albergar el seguimiento técnico del equipo Alpine F1. No obstante, gran parte del personal técnico especializado en motores dejará la empresa, y muchos ingenieros ya han comenzado a migrar hacia otros equipos y competidores del automovilismo, como Ferrari.
Retirada de Alpine de las 24 Horas de Le Mans y cambio de motores en Fórmula 1
Alpine ha confirmado que abandonará las 24 Horas de Le Mans y el WEC, competencias donde había incrementado su presencia en temporadas anteriores, reforzando así el enfoque estratégico hacia la Fórmula 1. Sin embargo, en la F1 también se ha producido un cambio significativo, pues Alpine dejará de utilizar motores Renault para emplear unidades de potencia Mercedes a partir de 2026. Esta estrategia busca reducir costes dentro del equipo, pero implica la casi segura clausura del programa de motores propio de Renault en Viry-Chatillon.
Además, Renault también anunció su salida gradual de otras competiciones como el Dakar, a pesar de recientes éxitos como la victoria obtenida por Dacia, una marca del grupo.
Reacciones y contexto social
El alcalde de Viry-Chatillon, Jean-Marie Vilain, ha criticado duramente estas decisiones, afirmando que constituyen una "traición" y "mentiras" hacia los trabajadores y la comunidad local, quienes habían recibido garantías sobre la continuidad del compromiso de Renault con la planta. Vilain ha manifestado que utilizará todos los recursos legales y sociales para defender los derechos de los empleados afectados.
Las protestas han ganado fuerza entre los trabajadores y sindicatos, en especial porque la fábrica representa no solo un centro industrial, sino también un símbolo del legado tecnológico y deportivo francés en el automovilismo. La desaparición del programa de motores implica el fin de una era para Renault, que desde 1977 ha suministrado motores a equipos históricos y campeones de Fórmula 1 como Lotus, Williams y Red Bull.
Motivaciones empresariales y visión a futuro
Estas medidas forman parte de una estrategia empresarial impulsada por el nuevo CEO de Renault, François Provost, quien ha priorizado la reducción de costes y ha mostrado menor interés en mantener programas de competición caros en comparación con su predecesor, Luca de Meo. Aunque esta transformación es dolorosa, está alineada con una apuesta en innovación tecnológica fuera del motor de combustión tradicional, enfocándose en tecnologías verdes y de alto rendimiento.
La base de chasis y carrocería de Alpine seguirá operando en Enstone, Reino Unido, asegurando la continuidad del equipo en la Fórmula 1, aunque con motores Mercedes.
En definitiva, la combinación del abandono de competiciones clásicas y el fin del programa propio de motores marca un punto de inflexión para Alpine y Renault, que buscarán reinventar su papel en el automovilismo y en la industria automotriz durante los próximos años, en un contexto de profundas transformaciones tecnológicas y económicas.

