Golden Sahara II: El pionero coche autónomo de 1958
El Golden Sahara II es uno de los primeros y más espectaculares prototipos que incorpora funciones de conducción asistida, anticipándose décadas a los coches autónomos actuales. Su historia comienza con un accidente en una carretera neblinosa de Sacramento, California. George Barris, diseñador legendario conocido por crear el Batmóvil, conducía un Lincoln Capri Hardtop de 1953 cuando su motor se averió. Su amigo Dan Landon intentó remolcarlo con un Chevrolet de 1949, pero el Capri se soltó y colisionó contra un camión de heno, destruyendo toda su parte superior mientras la inferior quedó intacta.
Renacimiento con estilo futurista
Aprovechando el chasis intacto, Barris decidió restaurar y rediseñar completamente el vehículo con respaldo económico de Jim Street. Modificaron su estructura hasta dejarlo irreconocible y le añadieron una característica media capota transparente en forma de burbuja que le confería un aspecto futurista y vanguardista para la época.
Un acabado único: pintura con escamas de pescado
El Golden Sahara II se distinguía por su pintura exterior dorada perlada, que incorporaba oro de 24 quilates en lugar de los habituales cromados. Para lograr un efecto nacarado sorprendente, Barris usó una mezcla innovadora que incluía escamas de sardinas molidas combinadas con lacas para automóviles sobre una base blanca. Este detalle le otorgó el nombre de Golden Sahara, aunque como recordaba su creador, “el único problema era que olía a pescado”.
Avances tecnológicos sorprendentes para 1958
Este prototipo destacó no solo por su diseño, sino también por su tecnología revolucionaria. El Golden Sahara II contaba con control remoto para la aceleración, frenado, arranque y paro del motor, así como para la apertura de puertas. Además, disponía de una palanca de control adicional tipo joystick y un sistema de frenado autónomo que usaba antenas sensores de proximidad instalados en el paragolpes delantero para evitar colisiones.
Para la época, incorporar un televisor, radio, grabadora y hasta una nevera dentro del vehículo era toda una extravagancia tecnológica que subrayaba su carácter innovador.
Neumáticos translúcidos con iluminación interna
Los neumáticos del Golden Sahara II fueron otro de sus sellos distintivos. Estaban fabricados con Neothane, un caucho sintético translúcido que incluía iluminación interna. Este avance correspondía a una investigación de Goodyear para crear neumáticos que mejorasen la visibilidad en condiciones adversas y que sirvieran también como señalización.
Trayectoria y legado
Durante su apogeo en los años 50, el Golden Sahara se convirtió en una estrella de ferias y eventos mediáticos en Estados Unidos, con apariciones en películas como Cinderfella (1960) y en programas de televisión populares. Sin embargo, tras su época dorada desapareció del ojo público, guardado en garaje durante casi 50 años, hasta que fue restaurado y presentado notablemente en el Salón de Ginebra de 2019.
Ese relanzamiento incluyó los nuevos neumáticos translúcidos creados especialmente por Goodyear para el vehículo, manteniendo el espíritu del original y demostrando la pasión y creatividad que dio vida a esta joya automotriz vintage.
El Golden Sahara II representa una pieza clave en la historia de la automoción, un ejemplo temprano y tangible de innovaciones que hoy son la base de los coches autónomos del futuro.

