En los primeros años del automóvil, conducir era toda una hazaña debido a la precariedad de los vehículos, el mal estado de las carreteras y la ausencia de señales viales que orientaran a los conductores. Aunque las carreteras ya tenían una historia antigua, con marcadores que datan de la época romana, el origen de las líneas pintadas para separar carriles en las vías modernas es un hecho mucho más reciente y con antecedentes algo inciertos.
June McCarroll: la pionera de las líneas blancas en carretera
Uno de los casos más documentados y reconocidos sobre la creación de la línea divisoria central en las carreteras corresponde a June Robertson McCarroll. Según el Departamento de Transportes de California, ella ideó la práctica de pintar líneas blancas para separar los carriles y mejorar la seguridad vial.
Una médico con un propósito especial
June McCarroll nació en 1867 en Nueva York y fue una mujer adelantada a su tiempo. Se formó como médico en Chicago, cuando las mujeres casi no eran admitidas en las facultades de Medicina, y se estableció en California, donde ejerció como doctora y enfermera. Entre 1907 y 1916, fue la única médica que llegaba a las zonas desérticas del Valle de Coachella, atendiendo a comunidades, incluidos nativos americanos, en un área donde la asistencia médica era escasa.
El incidente que cambió el rumbo de la conducción
En 1917, mientras conducía su Ford T por un camino angosto en el desierto californiano, McCarroll fue obligada a salirse de la vía por un camión de gran tamaño. Esa experiencia, junto con su contacto con víctimas de accidentes, la llevó a reflexionar sobre cómo mejorar la seguridad vial. Observó que ciertas carreteras tenían una elevación central que ayudaría a que los vehículos se mantuvieran en su carril, y entonces se le ocurrió que pintar una línea divisoria blanca podría hacer eso más evidente y seguro.
La campaña para instituir las líneas en carretera
Tras pintar ella misma una línea blanca en un tramo de aproximadamente 1.5 kilómetros, inició una ardua campaña durante cinco años para que esta medida fuera adoptada oficialmente. Pasó por cámaras de comercio y departamentos de carreteras sin éxito hasta que encontró apoyo en el Club de Mujeres de Indio y otras federaciones femeninas del estado. Gracias a ellas, la Legislatura de California autorizó la Comisión Estatal de Carreteras a pintar líneas centrales en todas las carreteras estatales.
Importancia y legado de las líneas blancas en las carreteras
En noviembre de 1924, la Comisión Estatal de Carreteras de California aprobó oficialmente la pintura de franjas centrales en las vías. Así, la idea surgida de la experiencia personal de June McCarroll se convirtió en una norma que ha aumentado notablemente la seguridad y la organización del tráfico.
Aunque existen relatos de otros orígenes para las líneas en carretera —como un caso en Michigan en 1911, donde un responsable del mantenimiento se inspiró al ver la leche derramarse en un camino para delimitar la calzada—, la contribución de June McCarroll es fundamental y ampliamente reconocida por transformar esta idea en una política pública eficaz.
Las líneas blancas no solo facilitan la conducción y evitan accidentes, sino que también se han convertido en un símbolo universal de control y orden en las carreteras modernas. Así, una simple línea pintada hace más de un siglo marcó un antes y un después en la forma en que circulamos.