En España, es bien sabido que el uso del móvil mientras se conduce está prohibido, aunque muchas personas continúan ignorando esta norma. Al igual que fumar, que está demostrado que causa graves daños a la salud pero sigue siendo habitual, hablar o manipular el teléfono durante la conducción representa un riesgo grave para la seguridad vial.
El peligro de usar el móvil al volante
Utilizar el teléfono móvil mientras se conduce genera una distracción significativa que multiplica las probabilidades de sufrir un accidente, incluso fatal. Por esta razón, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha endurecido las sanciones para quienes incumplen esta regla.
Actualmente, la legislación española establece que conducir sujetando el móvil en la mano se considera una infracción grave que conlleva una multa de 200 euros y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir. Esta sanción aplica incluso si el vehículo está detenido, por ejemplo, en un semáforo o en un atasco. Además, manipular el móvil aunque esté colocado en un soporte también se penaliza con la misma cuantía económica, pero la pérdida de puntos es de 3.
¿Qué conductas están prohibidas?
- Sujetar el teléfono móvil con la mano mientras se conduce, inclusive en paradas temporales.
- Manipular la pantalla táctil del móvil o del navegador durante la marcha.
- Conversar por teléfono sin usar un sistema manos libres adecuado.
- Usar auriculares o cascos que puedan disminuir la concentración en la conducción.
Estas acciones distraen significativamente al conductor y están demostradas como causantes frecuentes de siniestros viales.
Alternativas legales y seguras
La mayoría de los vehículos modernos cuentan con conexión Bluetooth que permite vincular el teléfono y realizar llamadas de forma segura y legal sin necesidad de manipular el móvil directamente. En caso de recibir una notificación importante que requiera atención inmediata, la mejor práctica es detenerse en un lugar seguro, estacionar y luego usar el teléfono.
Campañas y datos relevantes de la DGT
En campañas recientes, la DGT ha realizado más de 400.000 controles de tráfico en una semana, imponiendo miles de multas por el uso del móvil al volante. Asimismo, ha dejado claro que la distracción por móvil es la causa más común de accidentes relacionados con la falta de atención.
Con el objetivo de mejorar la vigilancia, la DGT está impulsando la incorporación obligatoria de tecnología avanzada en vehículos nuevos, como sistemas que detectan cuándo el conductor está mirando el móvil.
Multas y consecuencias
La multa por el uso ilegal del móvil durante la conducción es de 200 euros y la pérdida de 6 puntos en el carnet. Esta es una de las sanciones más duras que existen actualmente. Es importante destacar que no importa si el móvil está activo o si simplemente se sostiene en la mano: la ley sanciona la mera acción de sujetarlo mientras el vehículo está en marcha o parado en tráfico.
Además, manipular el teléfono en un soporte también es motivo de sanción, lo cual incluye responder mensajes, mirar pantallas o hacer videollamadas.
La importancia de respetar la normativa para la seguridad vial
Evitando el uso del móvil mientras conducimos protegemos nuestra vida y la de otros. Cualquier notificación, llamada o mensaje puede esperar hasta que estemos en una situación segura. La normativa busca precisamente reducir estas distracciones para prevenir accidentes y mejorar la seguridad en las carreteras españolas.