Errores comunes al arrancar el coche en temperaturas bajo cero
Arrancar el coche cuando las temperaturas están por debajo de cero puede ser un reto para muchos conductores. El motor frío, la batería debilitada y las condiciones adversas aumentan la probabilidad de fallos. Uno de los errores más frecuentes es no pisar el embrague a fondo, incluso si el vehículo está en punto muerto. Esto causa que el motor de arranque tenga que mover también la transmisión, lo que exige un esfuerzo extra y puede dañar el sistema.
Además, girar la llave repetidamente sin pausas largas, dejar encendidos dispositivos que consumen energía como luces o la radio, y no esperar a que se apaguen los calentadores en motores diésel son prácticas que empeoran las posibilidades de un arranque exitoso.
Pasos clave para arrancar tu coche en frío de forma correcta
- Apaga todos los consumibles eléctricos: Luces, radio, climatizador y limpiaparabrisas para evitar un desgaste innecesario de la batería.
- Pisa el embrague completamente: Esto desacopla la caja de cambios del motor, reduciendo la carga que debe soportar el motor de arranque.
- En coches diésel: Enciende el contacto y espera de 2 a 3 segundos hasta que se apague el testigo de los calentadores antes de arrancar.
- No insistas girando la llave continuamente: Si el motor no arranca, espera unos segundos entre intentos para no agotar la batería.
- Tras arrancar, deja que el motor se estabilice: Aprovecha este tiempo para abrocharte el cinturón y ajustar espejos. Luego, conduce con suavidad para que el motor alcance la temperatura óptima más rápido.
Consejos adicionales para proteger tu vehículo en invierno
- Usa aceites y líquidos específicos: Opta por aceites de baja viscosidad o multigrado, y asegúrate de que el anticongelante y el líquido limpiaparabrisas sean apropiados para bajas temperaturas.
- Mantén la batería en buen estado y cálida: Si es posible, caliéntala con paños calientes o una bolsa térmica antes de arrancar, evitando humedecer los contactos eléctricos.
- Aparca en lugares resguardados: Busca zonas protegidas del viento o utiliza una manta para cubrir el capó, lo que ayuda a conservar el calor del motor.
- Evita aceleraciones bruscas: Conduce con suavidad, manteniendo las revoluciones entre 2.000 y 2.500 rpm para no forzar el motor en frío.
Siguiendo estas recomendaciones, no solo facilitas el arranque del vehículo en invierno, sino que también contribuyes a prolongar la vida útil del motor y evitar costosas reparaciones.

