Alemania innova en la descarbonización del transporte pesado con camiones eléctricos y catenarias
La transición hacia un transporte pesado por carretera más sostenible es un tema prioritario en Europa desde hace años. El gran reto es lograr que los camiones dejen de usar diésel y se conviertan en vehículos eléctricos eficientes. Entre las soluciones exploradas, destacan los camiones con pila de combustible de hidrógeno, que llevan años en fase piloto incluso en España. Sin embargo, los camiones eléctricos que funcionan con batería enfrentan una limitación crucial: el peso excesivo de las baterías reduce la capacidad de carga que puede transportar un camión.
El desafío de la autonomía y el peso en los camiones eléctricos
Para asegurar una autonomía adecuada en ruta, los camiones eléctricos requieren baterías de gran tamaño, lo que tiene un impacto directo en la carga útil. Por ello, una estrategia innovadora ha sido la recarga durante la conducción, a través de tecnologías como la carga inalámbrica por inducción desde la carretera o el uso de catenarias eléctricas.
Recientemente, Alemania ha puesto a prueba la viabilidad de adaptar camiones eléctricos a sistemas de catenarias, tecnología similar a la empleada en tranvías o trenes. Los resultados han sido prometedores, aunque su implementación masiva aún enfrenta retos importantes.
El proyecto BEV Goes eHighway: más de 10.000 km recorridos
El proyecto denominado BEV Goes eHighway (BEE) es una colaboración entre la Universidad Técnica de Aquisgrán (RWTH) y el Instituto de Ingeniería Automotriz (IKA). Desde enero de 2022, se han desarrollado y probado en carretera dos camiones DAF XD Electric equipados con pantógrafos específicamente diseñados para cargar bajo catenarias, llamados 'Maja' y 'Willi'.
Durante los ensayos, estos camiones eléctricos circularon por más de 10.000 kilómetros gracias a los corredores con catenarias instaladas en diferentes regiones de Alemania (Hesse, Schleswig-Holstein y Baden-Württemberg).
Objetivos y aprendizajes del experimento
Más allá de demostrar la factibilidad técnica de esta solución, el proyecto ha perseguido establecer estándares para adaptar esta tecnología en camiones eléctricos y evaluar el impacto en flotas, incluyendo:
- Uso de baterías de menor tamaño y peso,
- cómo afecta la carga en movimiento a la vida útil de la batería,
- y la inversión económica necesaria para implementar la infraestructura y adaptar los vehículos.
No obstante, la mayor barrera sigue siendo la infraestructura. A pesar de su éxito experimental, las vías con catenarias han sido desmontadas tras el proyecto, tras una inversión aproximada de 190 millones de euros entre infraestructura y pruebas.
Limitaciones y perspectivas de futuro
Estudios independientes, como uno de la Universidad Técnica de Darmstadt, indican que el ahorro en emisiones al usar camiones eléctricos con catenaria fue de un 16% a 21%, una cifra modesta considerando el alto coste y la extensión limitada de la infraestructura instalada.
Para cubrir rutas a gran escala, el despliegue de cientos o miles de kilómetros de catenarias es imprescindible pero económicamente poco viable, lo que convierte esta tecnología más en un experimento que en una solución inmediata para el transporte por carretera.
Paralelamente, los camiones eléctricos con batería continúan mejorando su autonomía: modelos actuales alcanzan cerca de 500 km de recorrido, frente a los 300 km de años anteriores, gracias al avance en densidad energética y eficiencia de las baterías. Esto podría favorecer su uso en ciudades o para flotas específicas de transporte público.
En resumen, aunque la tecnología para camiones eléctricos con recarga por catenaria es viable y se ha probado con éxito, los obstáculos económicos y de infraestructura limitan su adopción masiva. El futuro parece estar también en baterías cada vez más eficientes y soluciones multimodales que combinen distintas tecnologías de movilidad sostenible.

