China impone límites legales al consumo de energía en coches eléctricos desde 2026
China ha aprobado una regulación pionera que desde el 1 de enero de 2026 exigirá que los coches eléctricos cumplan con un consumo máximo de energía según su peso para poder venderse en su mercado. Esta norma, la primera en el mundo de carácter obligatorio que limita el consumo energético de vehículos eléctricos puros, afecta tanto a fabricantes locales como internacionales y plantea un nuevo reto para las marcas europeas.
Límites de consumo energético según el peso del vehículo
- Vehículos ligeros (menos de 1.000 kg): consumo máximo de 10,1 kWh/100 km.
- Vehículos medianos (alrededor de 1.500 kg): consumo máximo de 12,2 kWh/100 km.
- Vehículos pesados (más de 2.000 kg): consumo máximo de 15,1 kWh/100 km.
Estos valores se aplican bajo el ciclo chino de homologación CLTC y son unos límites más exigentes, alrededor de un 11 % inferiores a las recomendaciones previas, que hasta ahora eran voluntarias.
Implicaciones para la industria automotriz
Esta normativa obliga a los fabricantes eléctricos a rediseñar sus vehículos para optimizar la eficiencia energética, ya que no será suficiente con igualar la tecnología o ajustar precios. Por ejemplo, numerosos modelos de gama europea que normalmente presentan consumos medios en torno a 18 kWh/100 km (según ciclo WLTP) quedarían fuera del mercado chino si no se adaptan, debido a la diferencia entre ciclos de homologación.
Algunos coches eléctricos actuales, como el BMW i4 M50 o el Kia EV3, sobrepasan estos límites y podrían tener dificultades para su comercialización en China a partir de 2026. Incluso modelos reconocidos por su eficiencia, como el Skoda Elroq o el Nissan Micra, deberán mejorar su consumo para cumplir con esta nueva regulación.
Ventaja competitiva para los fabricantes chinos
Las marcas chinas, ya líderes mundiales en baterías y producción de vehículos eléctricos, consolidan su ventaja al contar con vehículos ya muy eficientes. Esto les permitirá mejorar la autonomía en aproximadamente un 7 % manteniendo la misma capacidad de batería, gracias a los avances técnicos y al cumplimiento de estos nuevos límites de consumo.
Además, cuando estos vehículos eléctricos chinos lleguen a Europa u otros mercados, su eficiencia superior jugará un papel crucial, aumentando la presión competitiva sobre los fabricantes occidentales que deberán acelerar su desarrollo tecnológico para no perder cuota de mercado.
Reacción de la industria occidental
Directivos destacados en la industria automotriz, como Jim Farley, CEO de Ford, han reconocido la amenaza que representan los coches eléctricos chinos. En este contexto, la adopción de esta normativa por parte de China es un paso más que refuerza el dominio chino en el segmento eléctrico y obliga a los fabricantes internacionales a focalizar el desarrollo en eficiencia.
Conclusión
El nuevo estándar chino sobre el consumo energético de coches eléctricos redefine el ámbito competitivo global. Al ser el primero en imponer legalmente límites máximos de consumo acorde al peso, impacta tanto en el diseño y producción como en la comercialización, creando una nueva barrera para quienes quieran acceder al mercado más grande del mundo en vehículos eléctricos y estableciendo la eficiencia como factor clave para el éxito futuro.

