Problemas comunes en motores PureTech de Citroën: la correa bañada en aceite
Citroën, junto con Peugeot y otros modelos del grupo Stellantis, ha enfrentado problemas significativos con el motor PureTech, particularmente relacionados con su correa de distribución bañada en aceite. Este defecto ha provocado numerosas averías que aún no cuentan con una solución definitiva.
¿Cuál es el origen del problema?
La correa de distribución está diseñada para trabajar en contacto con aceite, sin embargo, en condiciones reales de uso, el motor puede contaminar el aceite con gasolina. Esto sucede especialmente en recorridos cortos, cuando el motor no alcanza su temperatura óptima y se mantienen regímenes bajos. La gasolina actúa como disolvente y deteriora la correa de manera prematura, generando partículas que obstruyen el filtro y los conductos de la bomba de aceite.
Como resultado, la presión de aceite cae drásticamente y el motor pierde la lubricación adecuada, lo que puede causar fallos mecánicos muy costosos. En casos graves, la correa pierde su dentado, lo que puede provocar que los pistones choquen contra las válvulas, ocasionando daños severos.
Síntomas y daños frecuentes
- Consumo elevado de aceite entre revisiones.
- Testigos intermitentes de baja presión de aceite en el tablero.
- Pérdida de potencia y ruidos extraños en el motor.
- En motores turboalimentados, daños en el turbo con costos de reparación que superan los 1.000 euros.
Consejos para el mantenimiento y prevención
Para evitar estos problemas, se recomienda reducir el intervalo de cambio de la correa a unos 50.000-60.000 km, mucho antes de los 100.000 km indicados inicialmente por el fabricante. Además, es aconsejable realizar una limpieza del cárter de aceite en cada cambio para verificar que el succionador esté libre de residuos.
El grupo Stellantis también ha desarrollado una homologación de aceites con propiedades químicas específicas para minimizar el daño en la correa, como el Total Quartz Ineo RCP 5W-30. Estos aceites especiales son más caros, pero su uso es crucial para prolongar la vida útil del motor y evitar averías.