Problemas comunes en los motores PureTech de Citroën: La correa bañada en aceite
Los motores PureTech de Citroën, especialmente el motor 1.2 de tres cilindros fabricado entre 2012 y 2023, presentan un problema conocido relacionado con la correa de distribución bañada en aceite. Este defecto ha llevado a numerosas averías graves y ha afectado la reputación de la marca.
¿Qué ocasiona la degradación de la correa?
La correa de distribución, al estar situada dentro del cárter y en contacto directo con el aceite del motor, se degrada prematuramente. El contacto con el aceite contaminado y los vapores de combustible no quemado, común en el uso urbano, provoca que la goma de la correa se hinche, se desintegre y desprenda partículas. Estas partículas pueden obstruir el filtro de la bomba de aceite (también conocido como “chupona”), lo que produce una caída en la presión de lubricación, con riesgos como el gripado del motor, fallo del turbo o de la bomba de vacío del sistema de frenos.
Causas principales del problema
- Contacto con aceite contaminado: La mezcla de combustible y aceite actúa como disolvente acelerando la degradación del compuesto de la correa.
- Mantenimiento insuficiente: Intervalos largos entre cambios de aceite o el uso de lubricantes no homologados pueden agravar esta situación.
Síntomas y consecuencias
- Mensaje de aviso en el cuadro de instrumentos indicando “fallo en la presión de aceite”.
- Pérdida de asistencia en el sistema de frenos.
- Roturas graves del motor que pueden implicar reparaciones costosas.
Modelos afectados y acciones de Citroën y Stellantis
Este problema afecta principalmente a los modelos Citroën C3, C4 y C-Elysée equipados con motor 1.2 PureTech, salvo versiones con código EB2LTED o EB2LTEDH2 que utilizan cadena en lugar de correa. Frente a esta situación, el grupo Stellantis ha lanzado campañas de garantía extendida, reembolsos parciales y ha promovido reemplazos preventivos de la correa para mitigar daños mayores.
Recomendaciones para evitar daños en el motor
- Confirmar siempre el código del motor para identificar si está dentro de los propensos a este fallo.
- Realizar un reemplazo preventivo de la correa entre los 60,000 y 100,000 kilómetros o cada 5-6 años, siguiendo las indicaciones oficiales.
- Utilizar únicamente aceites homologados por el fabricante, como el Total Quartz PSA B71 2312 o equivalente, y reducir los intervalos entre cambios de aceite.
- Ante cualquier aviso de presión de aceite, detener el vehículo de inmediato y contactar con el servicio técnico autorizado para evitar daños mayores.
Este problema supuso un golpe importante para la imagen de Stellantis, aunque algunas otras marcas lo han enfrentado con mayor rapidez o alternativas técnicas diferentes. En cualquier caso, reconocer y atender a tiempo estos defectos es clave para prolongar la vida útil del motor.