Ángel Gaitán y su sorprendente decisión de comprar un coche de segunda mano
Ángel Gaitán, reconocido experto mecánico y creador de contenido en YouTube, sorprendió al público con una decisión poco habitual en el mercado automotriz actual: adquirir un coche de segunda mano de alta gama por un precio aproximado de 150.000 euros. Esta elección personal rompe con la tendencia predominante que favorece la compra de vehículos nuevos, especialmente en un contexto marcado por restricciones ambientales y etiquetas de la DGT que regulan el acceso a ciertos automóviles.
Una postura crítica frente a las etiquetas de contaminación de la DGT
Según él, los coches pueden ser reprogramados para anular sistemas de control de contaminación y aun así pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) sin problemas. En sus declaraciones, critica al director Pere Navarro por permitir esta situación durante años, afirmando que si se dispone del dinero suficiente, no es necesario cambiar de coche para evitar restricciones, pues considera que “la contaminación en el sector automotriz es un invento”.
Estado y análisis del vehículo adquirido
En su revisión del coche de segunda mano adquirido, Ángel Gaitán no identificó fallos mecánicos graves, solo detalles menores como suciedad acumulada, leves pérdidas de aceite en algunas piezas y soportes de motor algo desgastados. Este análisis resalta la importancia de una inspección detallada al comprar un vehículo usado para evitar sorpresas desagradables.
Por otro lado, Gaitán ha reportado experiencias menos positivas con otros vehículos usados, como un Renault Arkana con apenas 50,000 km que presentó defectos como un radiador dañado. Además, ha alertado sobre posibles fraudes frecuentes en coches de segunda mano, como la manipulación del cuentakilómetros, especialmente en modelos Mercedes.
¿Por qué elegir un coche de segunda mano en el mercado actual?
La compra de coches usados puede ser una estrategia válida para quienes buscan una buena relación calidad-precio. Sin embargo, Ángel Gaitán recomienda realizar una evaluación mecánica rigurosa para evitar inconvenientes y estar al tanto de posibles irregularidades en la historia del vehículo.
Su enfoque refleja un posicionamiento frente a las tendencias ambientales y comerciales que dominan el mercado automotor, proponiendo una visión crítica sobre los mecanismos que regulan y filtran los vehículos según emisiones.

