Problemas de seguridad en las manecillas eléctricas de coches eléctricos
Los tiradores y manecillas automáticas, tanto exteriores como interiores, de los coches eléctricos están generando polémica debido a su diseño poco funcional que puede encarecer la seguridad en caso de accidente. Aunque modelos como los Tesla han sido los más señalados por tener mecanismos de apertura interior difíciles de hallar y usar en emergencias, no son los únicos afectados. Marcas como Rivian y BMW también presentan sistemas que complican la salida rápida de los ocupantes si falla la energía del vehículo.
Retos en el diseño y sus consecuencias
Los tiradores escamoteables exteriores, muy usados por su estética aerodinámica, han suscitado investigaciones por parte de autoridades como la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU.) debido a situaciones en las que un fallo eléctrico impide abrir las puertas, atrapando a los usuarios, incluso niños, dentro del vehículo. Por esta razón, en países como China se están tomando medidas para prohibir desde 2027 estos sistemas por razones de seguridad.
En modelos como los Rivian R1S y R1T, el problema es especialmente patente en las puertas traseras. Para liberar la apertura manual, hay que retirar primero una pieza de plástico que cubre el mecanismo, tarea que requiere fuerza y una herramienta de palanca, y después tirar de un cable interno. Esta complejidad hace que en situaciones de emergencia, como un accidente o incendio, sea poco probable que un niño u otro pasajero logre salir solo.
Soluciones caseras y futuras mejoras
Ante esta problemática, varios propietarios de Rivian han ideado una solución práctica pero sencilla: anudar un cordón rojo visible y accesible al cable de liberación tras retirar la pieza de plástico, para facilitar su accionamiento rápido en circunstancias críticas. Este método, aunque poco sofisticado, puede salvar vidas al reducir el tiempo necesario para abrir la puerta. Algunos incluso utilizan llaveros o correas más resistentes y estéticas para darle un toque menos artesanal.
Rivian ha reconocido el problema y anunció que su próximo modelo, el R2, incluirá un rediseño para que la apertura manual sea más accesible y esté ubicada más cerca del sistema eléctrico, mejorando la seguridad. Sin embargo, esta mejora no soluciona el riesgo para los miles de vehículos actuales afectados.
Situación en otras marcas
Incluso firmas que no utilizan manecillas retráctiles exteriores, como BMW, enfrentan desafíos. El BMW iX, por ejemplo, tiene su tirador manual de apertura interior ubicado en lugares poco intuitivos, como dentro del hueco portaobjetos de las puertas, con poca visibilidad.
Algunos vehículos, como el Ford Mustang Mach-E o el Lucid Air, integran en el tirador eléctrico un mecanismo que permite abrir la puerta manualmente en caso de falta de energía, una medida que mejora considerablemente la seguridad ante emergencias.
Impacto normativo y recomendaciones para compradores
Debido a los riesgos identificados, China ha adelantado regulaciones para prohibir desde enero de 2027 las manecillas eléctricas retráctiles de las puertas en los coches, obligando a los fabricantes a rediseñar sus sistemas para garantizar una apertura manual accesible en cualquier situación. Esta medida puede influir en el mercado global y empujar a otros países a implementar normativas similares.
Si estás considerando adquirir un coche eléctrico, es importante evaluar no solo la autonomía, precio y puntos de carga, sino también aspectos relacionados con la seguridad pasiva, como la facilidad para abrir las puertas manualmente durante emergencias. Muchas plataformas y comparadores especializados pueden ayudarte a encontrar modelos que equilibren funcionalidad y seguridad.
En resumen, aunque los sistemas electrónicos de apertura aportan estética y modernidad, deben revisarse cuidadosamente para evitar que se conviertan en una trampa mortal en situaciones críticas. La combinación de diseños más intuitivos, mecanismos manuales accesibles y soluciones prácticas caseras puede marcar la diferencia en la seguridad de los ocupantes.

