Esta semana, una nueva borrasca llamada Marta está afectando a España con lluvias intensas y fuertes rachas de viento. Conducir bajo estas condiciones meteorológicas aumenta notablemente el riesgo de accidentes, tal y como advierte la Dirección General de Tráfico (DGT). Este peligro se agrava especialmente para quienes no están acostumbrados a manejar en lluvia, como los residentes de zonas donde las precipitaciones son poco frecuentes.
Consejos imprescindibles para conducir con lluvia
Mantener una adecuada distancia de seguridad y frenado
En condiciones de lluvia, la distancia de frenado se incrementa considerablemente: a 90 km/h puede aumentar hasta 32 metros respecto a carreteras secas. Por eso, es fundamental ampliar la separación con el vehículo que circula delante para minimizar el riesgo de colisiones ante frenadas inesperadas. Frena siempre de forma progresiva y suave, evitando movimientos bruscos.
Si al frenar de emergencia notas que el pedal vibra o escuchas ruidos fuertes, pisa con más firmeza: ese es el sistema ABS actuando para evitar que las ruedas se bloqueen. Junto al ESP, estos sistemas electrónicos ayudan a mantener el control del coche y permiten corregir la trayectoria con seguridad.
Optimizar la visibilidad durante la lluvia
La combinación de lluvia y frío puede empañar los cristales, complicando la visibilidad al volante. Para solucionarlo, utiliza el aire acondicionado junto con la calefacción, orientando el flujo hacia el parabrisas. En lluvias muy intensas, enciende las luces traseras antiniebla para ser visible, pero recuerda apagarlas cuando la intensidad disminuya para evitar multas.
Cuidado con los peligros ocultos: hojas y charcos
Las hojas mojadas sobre el asfalto actúan como una capa extremadamente resbaladiza, similar al hielo, y los charcos pueden ocultar baches o provocar aquaplaning si son profundos. Pasa sobre estos con precaución, evitando frenar o girar bruscamente para mantener la estabilidad del vehículo.
Conducción suave y controlada
Aunque el ABS y el ESP brindan un soporte tecnológico muy valioso, la responsabilidad de una conducción segura recae en el conductor. Acelera y frena paulatinamente, reduce la velocidad y maneja con delicadeza el volante. En caso de aquaplaning, mantén el volante firme, no realices movimientos bruscos y corrige la trayectoria paulatinamente hasta retomar el control.
Regla de las 3V de la DGT: ver, ser visto y vencer la impaciencia
Finalmente, la DGT recomienda siempre aplicar la regla de las 3V: ver bien el entorno, ser visto por otros conductores y vencer la impaciencia al volante. Señaliza tus maniobras, evita adelantamientos innecesarios y mantén la calma para conducir con seguridad en condiciones adversas.
Estas pautas contribuyen a mejorar la seguridad vial durante episodios de lluvia intensa y borrascas, como la que está actualmente afectando a España. Conducir con precaución y responsabilidad siempre será la mejor medida para prevenir accidentes y garantizar la seguridad propia y de los demás usuarios de la vía.

