La mecánica informal: una escena común en el pasado
Durante muchas décadas, era habitual observar una escena característica en las calles y espacios abiertos: coches con capós abiertos en plena vía pública, gatos hidráulicos levantando el eje delantero, herramientas esparcidas sobre el suelo y trabajos mecánicos improvisados como cambios de aceite o reparación de frenos realizados en descampados o aparcamientos.
Contexto histórico y cultural de la mecánica informal
Esta práctica formaba parte de una cultura tradicional de la mecánica informal presente en diversas regiones, especialmente en comunidades rurales o semiurbanas. Jóvenes mecánicos comenzaban su aprendizaje como ayudantes en talleres rudimentarios, transmitiendo sus conocimientos de generación en generación. Un ejemplo emblemático de esta tradición es Don Armando Ibarra, un mecánico con más de 60 años de experiencia que comenzó su trayectoria como aprendiz a los 15 años, representando esta era de talleres artesanales que marcaron la historia local.
Evolución y vigencia actual
Con el tiempo, estas escenas de mecánica improvisada en la vía pública han disminuido notablemente debido a regulaciones urbanas, normas de seguridad vial y la formalización de los talleres mecánicos. Sin embargo, esta costumbre persiste en recuerdos y anécdotas que reflejan la autosuficiencia y el ingenio de las comunidades en épocas pasadas, especialmente durante las décadas de los 60 a los 90.

