El Cupra Tavascan, un coche eléctrico fabricado en China por Volkswagen Anhui, ha conseguido una exención parcial de los aranceles punitivos que aplica la Unión Europea a los vehículos eléctricos chinos. A partir del 11 de febrero de 2026, el Tavascan estará sujeto únicamente al arancel estándar de importación del 10%, en lugar del 30,7% que pagaba hasta ahora (que incluye un impuesto adicional del 20,7%). Este cambio se dio gracias a un acuerdo negociado entre el Grupo Volkswagen y la Comisión Europea, aunque el precio para el consumidor no se reducirá necesariamente.
Detalles de la exención arancelaria
- Situación antes del acuerdo: El Tavascan estaba gravado con un 30,7% de aranceles, compuesto de un 10% estándar y un 20,7% punitivo específico para coches eléctricos fabricados en China.
- Nueva regulación: El impuesto punitivo del 20,7% queda eliminado para este modelo, quedando solo el arancel estándar del 10%, como el que se aplica a vehículos híbridos chinos.
- Compromisos adquiridos: Cupra se comprometió a mantener un precio mínimo de importación para evitar que la reducción arancelaria se traduzca en una bajada de precio para el consumidor final. También existen límites confidenciales en el volumen de importación anual y la empresa se comprometió a no exportar otros vehículos fabricados en Anhui a Europa.
- Producción: La planta de Anhui en China tiene una capacidad de 350.000 vehículos al año y está orientada hacia el mercado chino, muy por encima de las ventas globales de Cupra con el Tavascan (36.000 unidades en 2025).
- Motivo del acuerdo: Volkswagen demostró a la Comisión Europea que la producción del Tavascan no recibe subsidios estatales chinos desleales, sino que se basa en una inversión mayoritaria europea.
¿Por qué no bajará el precio del Cupra Tavascan?
Aunque el arancel punitivo desaparece, el precio final al cliente no bajará automáticamente. Esto se debe a que el fabricante acordó un precio mínimo de importación para mantener la rentabilidad del modelo, dado que hasta ahora los aranceles afectaban su margen porque no podían repercutirlos completamente al precio final. Este precio suelo también limita que el Tavascan se convierta en un coche eléctrico barato en el mercado europeo.
Contexto y repercusiones
Esta exención es la primera modificación arancelaria significativa desde que la Unión Europea estableció impuestos elevados para coches eléctricos procedentes de China, que en algunos casos superan el 45%. Aunque este acuerdo beneficia a Cupra y al Grupo Volkswagen, ha sido motivo de críticas desde China, que acusa a Bruselas de romper la unidad industrial china y de otorgar privilégios con acuerdos bilaterales secretos, en particular hacia Volkswagen Anhui.
Por otro lado, la normativa europea permite a cualquier exportador plantear compromisos equivalentes (como el establecimiento de un precio mínimo) para evitar los aranceles punitivos. El caso del Cupra Tavascan abre así la puerta para que otros fabricantes, como Dacia, Mini o Tesla, intenten acuerdos similares en el futuro. Esto podría transformar el panorama de vehículos eléctricos importados desde China hacia Europa.
Nuevas oportunidades para compradores de coches eléctricos
El cambio normativo y el precedente abierto con el Cupra Tavascan amplían las opciones para el mercado europeo de vehículos eléctricos. Quienes estén pensando en adquirir un coche eléctrico pueden considerar estas novedades y evaluar sus necesidades en autonomía, precio y red de carga para elegir el vehículo que mejor se adapte a sus expectativas.

