Problemas con el Toyota Mirai: dueños demandan por falta de estaciones para repostar hidrógeno
El Toyota Mirai es un vehículo eléctrico de pila de hidrógeno fabricado por Toyota, que en algunos mercados ha tenido una acogida muy limitada. Mientras en España y Europa su comercialización es testimonial y orientada a clientes institucionales o flotas, en Estados Unidos se vendieron cerca de 15.000 unidades, especialmente en California, donde se concentra la red de hidrogeneras más amplia del país.
Situación actual y problemática de la infraestructura
El principal inconveniente que enfrentan los propietarios del Mirai es la incapacidad para utilizar plenamente sus coches debido a la escasez y el deterioro de la red de estaciones de hidrógeno. En California, el estado con mayor número de hidrogeneras en Estados Unidos (solo 54 estaciones operativas a principios de 2024), muchas estaciones han cerrado o funcionan de manera irregular. Esto dificulta que los usuarios puedan repostar con facilidad, limitando la movilidad del vehículo y, en ocasiones, obligándolos a recorrer largas distancias para encontrar un surtidor disponible.
El hidrógeno, aunque es el elemento más abundante en el universo, sigue siendo un recurso escaso y caro de producir y distribuir para uso automotriz. La infraestructura actual no permite la expansión del hidrógeno como combustible viable para vehículos, lo que pone en evidencia el talón de Aquiles de esta tecnología: una red insuficiente y costosa que frena su adopción masiva.
Demanda colectiva por publicidad engañosa y uso limitado
Ante esta situación, más de setecientos propietarios del Toyota Mirai en California han interpuesto una demanda colectiva contra Toyota. Alegan que la marca japonesa ofreció un producto que prometía uso práctico y fácil acceso a hidrógeno, con una red en expansión, algo que no se cumple en la realidad. Además, denuncian que no fueron informados adecuadamente sobre las limitaciones de infraestructura fuera de California ni sobre la fragilidad de la red dentro del estado.
Los demandantes reclaman:
- Compensación económica por un vehículo que consideran inservible para viajar.
- Soluciones para recuperar la inversión, ya que es casi imposible vender el Mirai de segunda mano debido a su depreciación marcada por la falta de infraestructura.
- Reconocimiento de prácticas de marketing engañosas en la promoción del vehículo.
Un aspecto especialmente problemático es que la batería del Mirai se descarga si el coche no se usa con regularidad, lo que, sumado a la imposibilidad de repostar hidrógeno fácilmente, se traduce en vehículos que quedan prácticamente inmovilizados en sus garajes.
Características y futuro del Toyota Mirai
A pesar de estos retos, Toyota continúa mejorando y comercializando el Mirai, aunque reconoce que es un vehículo de nicho y un proyecto a largo plazo para el desarrollo de la tecnología de hidrógeno. El modelo 2026 presenta una autonomía ampliada hasta casi 650 kilómetros, con una potencia de 182 CV, y mantiene incentivos como combustible gratuito durante años para incentivar su compra.
En España, el Mirai es el coche de hidrógeno más vendido, aunque las cifras son muy pequeñas en comparación con los eléctricos de batería. El vehículo mantiene un precio elevado (alrededor de 74.000 euros) y sigue siendo una opción limitada principalmente a clientes institucionales.
Infraestructura y mercado del hidrógeno para movilidad
El hidrógeno enfrenta desafíos importantes para consolidarse como combustible para automóviles:
- La infraestructura de repostaje sigue siendo insuficiente y muy centralizada, con Estados Unidos dependiendo casi exclusivamente de California y con pocas estaciones fuera de ese estado.
- El hidrógeno verde, que sería la opción sostenible ideal, es caro y complejo de producir y distribuir.
- La mayoría de fabricantes y usuarios están inclinándose hacia vehículos eléctricos de batería, más accesibles y con redes de carga mucho más desarrolladas.
Consideraciones para quienes piensen en comprar un Mirai
Es importante entender que el Toyota Mirai es técnicamente un vehículo avanzado, silencioso, con cero emisiones locales y una autonomía respecto a recargas comparable a un coche de gasolina. Sin embargo, el éxito y la practicidad del coche dependen por completo de la disponibilidad real y funcionamiento de estaciones de hidrógeno en la zona del comprador.
La experiencia en California demuestra que la ausencia o cierre de hidrogeneras puede convertir al Mirai en un vehículo prácticamente inutilizable, lo que se refleja en su depreciación y pérdida de valor. Por ello, en la práctica, hoy es un producto más experimental o de nicho que una alternativa masiva frente a los eléctricos de batería.
Opciones para quienes quieren un coche eléctrico
Para los usuarios interesados en la movilidad eléctrica, existen múltiples modelos de coches de batería con variados rangos de precio, autonomía y opciones de carga, con una infraestructura de estaciones mucho más extensa y en expansión continua.
Si estás valorando comprar un coche eléctrico, es conveniente analizar en detalle las opciones disponibles, comparando autonomía, precio, redes de carga y facilidad de uso, para encontrar el que mejor se adapte a tus necesidades reales.
Resumen: El Toyota Mirai es un vehículo innovador en tecnología de pila de combustible de hidrógeno, pero la falta de una red sólida de infraestructura para repostar ha generado insatisfacción y demandas por parte de sus propietarios, principalmente en California, epicentro del hidrógeno vehicular en Estados Unidos. Por ahora, el futuro del hidrógeno en coches depende mucho de superar estos obstáculos y avanzar en infraestructura y producción sostenible para ser una alternativa viable a los eléctricos de batería.
