Problemas comunes en el motor 1.2 PureTech de Citroën
El motor 1.2 PureTech, utilizado en varios modelos de Citroën, ha presentado diversos problemas, especialmente relacionados con la correa de distribución bañada en aceite. Este diseño innovador, aunque eficiente en términos de ingeniería, ha generado fallas que afectan la fiabilidad del motor.
¿Qué es la correa bañada en aceite y por qué causa problemas?
A diferencia de las correas tradicionales, la correa de distribución del motor PureTech está sumergida en aceite para mejorar su durabilidad y funcionamiento. Sin embargo, esta correa se ve afectada negativamente cuando el aceite se contamina con gasolina que no se quema completamente. Esta situación es común en trayectos cortos o en condiciones donde el motor no alcanza la temperatura ideal de operación.
La gasolina actúa como un disolvente dentro del aceite, deteriorando la correa y provocando que se desprendan partículas. Estas partículas pueden obstruir los conductos y filtros de la bomba de aceite, disminuyendo la lubricación y aumentando el riesgo de averías graves.
Consecuencias principales de este problema
- Pérdida de presión de aceite: Esto puede activar de manera intermitente los testigos de advertencia en el tablero.
- Desgaste prematuro del motor: La falta de una lubricación adecuada lleva al deterioro acelerado de las piezas móviles.
- Rotura total del motor: En casos extremos, la correa puede fallar completamente, causando daños irreparables.
- Daños en motores turbo: El turbo puede sufrir averías costosas, a menudo superiores a 1.000 euros.
- Colisión interna: La rotura del dentado de la correa puede ocasionar que pistones y válvulas entren en contacto, dañando gravemente el motor.
Medidas y soluciones recomendadas
La empresa matriz, Stellantis, ha respondido a estas cuestiones implementando una garantía retroactiva de hasta 10 años y 175,000 km para los vehículos que hayan seguido el mantenimiento correcto. Además, esta garantía puede cubrir reparaciones realizadas fuera del servicio oficial.
Entre las recomendaciones para prevenir estas fallas se incluyen:
- Adelantar el cambio de la correa de distribución a los 50,000-60,000 km, en lugar de esperar al intervalo oficial, que suele ser superior a 100,000 km.
- Usar exclusivamente lubricantes certificados por Stellantis, que cumplen con normativas estrictas para evitar la degradación de la correa.
Estas precauciones son esenciales para mejorar la durabilidad del motor PureTech y evitar problemas costosos derivados de la correa bañada en aceite.