Problemas comunes en los motores PureTech de Citroën
Los motores PureTech, empleados en vehículos de Citroën, Peugeot, Opel y DS, han experimentado fallos notables relacionados con su diseño y componentes clave. Uno de los problemas más destacados es la correa de distribución bañada en aceite, un elemento que, pese a su intención de mejorar el rendimiento, ha causado múltiples averías.
¿Qué ocurre con la correa bañada en aceite?
Esta correa, fabricada con compuestos de goma, está diseñada para funcionar sumergida en el aceite del motor. Sin embargo, el contacto constante con el aceite, especialmente cuando está contaminado por residuos de combustible —algo habitual en trayectos cortos o en arranques en frío— provoca una rápida degradación de la correa. Esto genera la liberación de partículas que pueden obstruir filtros y conductos esenciales para la lubricación del motor.
Principales consecuencias para el motor
- Falta de lubricación adecuada: La obstrucción reduce la presión de aceite, lo que puede causar desgaste prematuro, gripaje o incluso rotura total del motor.
- Consumo excesivo de aceite: A menudo se requiere añadir aceite entre revisiones debido a fugas o degradación.
- Fallos en el turbo (en versiones turbo): Pérdida de potencia, ruidos inusuales o humo, que conllevan reparaciones costosas.
- Otros síntomas: Luces de advertencia, ruidos anormales, pérdida de rendimiento o problemas en sistemas auxiliares como los frenos.
¿Se ha encontrado una solución definitiva?
Hasta la fecha, el fabricante Stellantis (antiguo grupo PSA) ha implementado medidas como la extensión de garantías y la recomendación del uso de aceites específicos, por ejemplo, Total Quartz Ineo RCP 5W-30 con la homologación PSA B71 2312. Sin embargo, las fallas continúan reportándose en unidades que no han recibido actualizaciones o mantenimientos adecuados, incluso en vehículos con pocos kilómetros.
Recomendaciones para prevenir y cuidar el motor PureTech
- Mantenimiento preventivo: Cambiar la correa cada 50,000 a 60,000 km o al cumplir seis años, anticipándose al intervalo oficial de hasta 100,000 km.
- Uso de lubricantes homologados: Seguir estrictamente las especificaciones del fabricante para evitar aceleraciones del desgaste.
- Revisión antes de la compra: Confirmar el historial de mantenimiento, estado del aceite y ausencia de indicadores de fallo, evitando coches con más de 60,000 km sin cambio de correa.
- Atención a señales de alarma: Detener el vehículo ante cualquier aviso de baja presión de aceite y acudir de inmediato a un taller especializado.
Contexto del diseño y problemas derivados
El diseño con correa en contacto directo con el aceite se ideó para reducir peso y ruido, logrando ciertas ventajas en teoría. Sin embargo, en condiciones reales de uso, especialmente en climas fríos y recorridos cortos, esta configuración ha demostrado vulnerabilidades que han llevado a miles de casos reportados en talleres y foros especializados.
En definitiva, aunque Citroën y el grupo Stellantis han tomado medidas para mitigar estos inconvenientes, es fundamental que los propietarios y potenciales compradores estén informados y adopten prácticas de mantenimiento rigurosas para evitar costosas reparaciones.