Fernando Alonso y su impresionante paseo por Mónaco con un Mercedes-Benz CLK GTR
Fernando Alonso, piloto de Fórmula 1, ha dejado atrás su habitual discreción respecto a su colección de coches desde que se estableció en Mónaco. Este enclave exclusivo se ha convertido en un escaparate donde cada salida de Alonso se transforma en un evento para los aficionados y amantes del motor. Su última aparición al volante de un Mercedes-Benz CLK GTR, uno de los modelos más extremos y raros que Mercedes ha fabricado, ha captado gran atención y admiración.
Características y origen del Mercedes-Benz CLK GTR
El Mercedes CLK GTR fue concebido originalmente como un coche de competición para el Campeonato FIA GT a finales de los años 90. A diferencia de otros superdeportivos que parten de vehículos de calle adaptados para competir, el CLK GTR nació como un coche de carreras que luego fue adaptado para poder circular legalmente por carretera, cumpliendo las estrictas normativas de homologación de la época.
Esta exclusividad se refleja en su producción limitada, creada solo para cumplir con los requisitos de competición, fabricándose 25 unidades para la venta y una adicional que permaneció en poder de Mercedes. Su estructura técnica incluye un monocasco de fibra de carbono, subchasis de aluminio y una aerodinámica diseñada sin concesiones, lo que le otorga un diseño radical y orientado al rendimiento extremo.
Motor y prestaciones
El corazón del CLK GTR es un motor V12 atmosférico de 6.9 litros que desarrolla aproximadamente 612 CV con un par motor de 770 Nm. Este potente motor se acopla a una caja de cambios secuencial de seis velocidades, permitiendo alcanzar aceleraciones de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos y superar una velocidad máxima de 320 km/h. Estas prestaciones siguen impresionando incluso hoy, consolidando su estatus como un vehículo de alta gama y nivel de competición.
Valor actual y exclusividad del modelo
En su lanzamiento, el precio del CLK GTR oscilaba entre 1.5 y 2 millones de euros. Sin embargo, hoy su valor se ha disparado considerablemente debido a su rareza y demanda entre coleccionistas. Las pocas unidades que han salido en subastas han alcanzado precios que superan con holgura los 10 millones de euros, llegando en algunos casos hasta los 15 millones, dependiendo de su estado y especificaciones.
Esto lo convierte en uno de los modelos de Mercedes-Benz más caros y valorados en el mundo, equiparable o incluso superior a íconos modernos como el AMG One. Su estatus de «unicornio» en el mercado automovilístico es indiscutible.
La evolución de la colección de Fernando Alonso
La reciente aparición de Alonso al volante del CLK GTR refleja una tendencia clara en su garaje: un gusto cada vez más marcado por coches que poseen historia, carácter y valor sentimental. Además de esta joya, el piloto asturiano ha sido visto con un Aston Martin Valkyrie personalizado, así como con clásicos emblemáticos como el Ferrari F40 y el Testarossa.
Esta orientación hacia vehículos con significado más allá del simple avance tecnológico demuestra su aprecio por la esencia y la historia automovilística, destacando su buen gusto y pasión auténtica por el mundo del motor.
Un paseo inolvidable por el Principado
Ver a Fernando Alonso conduciendo un Mercedes CLK GTR por la famosa horquilla del Fairmont en Mónaco es mucho más que una simple anécdota para los aficionados y carspotters. Es la confirmación palpable de que su afición por los coches excepcionales trasciende lo evidente, aceptando incluso la responsabilidad y el privilegio de conducir una verdadera pieza de museo valorada en más de diez millones de euros.

