Durante más de cuatro décadas, se ha planteado al hidrógeno como la energía del futuro, una solución prometedora para lograr independencia energética y mitigar el cambio climático. En teoría, el hidrógeno presenta numerosas ventajas: es el elemento más abundante en la Tierra y, al quemarse, sólo genera vapor de agua como residuo, posicionándose como un combustible limpio.
No obstante, tiene un gran desafío: su producción. Aunque existen reservas naturales de hidrógeno, la mayor parte debe producirse artificialmente. Para que este proceso sea respetuoso con el medio ambiente, es necesario producir hidrógeno verde a partir de energías renovables. El problema principal es su elevado coste, que aún resulta poco competitivo. Sorprendentemente, incluso las petroleras, que inicialmente apostaron con fuerza por esta tecnología, han comenzado a reducir sus inversiones debido a la falta de rentabilidad.
El hidrógeno verde: ¿energía limpia y asequible?
Las grandes compañías energéticas, especialmente petroleras, siguen siendo los mayores inversores en proyectos de hidrógeno, destacando líderes como Enagás y Moeve en España. Sin embargo, actualmente más del 98% del hidrógeno producido en Europa proviene de fuentes fósiles, mientras que el hidrógeno producido a partir de energías renovables o con bajas emisiones apenas representa el 1%.
Este sector suele favorecer a las grandes empresas, que pueden aprovechar su experiencia en megaproyectos y su capacidad de inversión para desarrollar tecnologías de hidrógeno verde, basándose en grandes presupuestos, gestión de proyectos complejos y mano de obra especializada.
A pesar de iniciativas prometedoras en ciudades como Bilbao o Tarragona y proyectos internacionales como HyDeal, el mayor hub de hidrógeno renovable del mundo, el hidrógeno verde sigue sin ser rentable. Estudios recientes indican que en países como España, esta tecnología no alcanzaría la rentabilidad hasta al menos 2030, y las voces de los líderes energéticos apuntan a que esta fecha podría retrasarse aún más.
El factor económico y los precios de la energía
Un aspecto clave para la rentabilidad del hidrógeno verde es el coste de la electricidad necesaria para alimentar los electrolizadores que producen el hidrógeno. Por ejemplo, el consejero delegado de Repsol ha señalado que sólo sería rentable si el precio eléctrico baja por debajo de 15 euros por MWh. Actualmente, los precios en España rondan entre 65 y 69 euros por MWh, muy por encima del umbral necesario, sin previsiones claras de una caída significativa a corto plazo a pesar de esfuerzos regulatorios para reducir impuestos y costes energéticos.
Ante esta realidad, no existe una demanda suficientemente fuerte dispuesta a pagar los elevados costes actuales, aspecto respaldado también por otros expertos del sector. Por ello, algunas compañías del sector han ajustado a la baja sus objetivos de producción y se muestran más cautelosas en la inversión, priorizando la rentabilidad y evitando apostar fuertemente por tecnologías que aún consideran inmaduras.
Retos y perspectivas del hidrógeno verde a medio plazo
Actualmente, existe consenso entre petroleras y grupos de presión especializados, como el Consejo Internacional para el Transporte Limpio (ICCT), de que los costes de producción del hidrógeno verde continuarán siendo altos en el medio plazo. Sin una reducción drástica de estos costes, el hidrógeno seguirá siendo más bien una promesa o una “energía del futuro” sin una implantación masiva real.
La producción rentable y en masa de hidrógeno verde requerirá avances tecnológicos, economías de escala, más inversión en infraestructura y un apoyo decidido de las políticas públicas para crear un marco favorable. Al mismo tiempo, debe potenciarse el desarrollo de sectores capaces de absorber esta energía limpia, como el transporte pesado, la industria química y sectores difíciles de electrificar.
En suma, aunque el hidrógeno verde ofrece un gran potencial para contribuir a la transición energética y la descarbonización global, la realidad actual evidencia que aún queda un camino importante por recorrer para consolidar su uso rentable y generalizado.
Fuentes consultadas: Análisis especializado de sectores energéticos, declaraciones de líderes de compañías españolas, informes internacionales sobre energías renovables y estudios de mercado.

