Granada ha puesto en marcha una innovadora iniciativa para combatir la contaminación y mejorar la movilidad urbana a través de semáforos con una programación especial. Estos dispositivos presentan una fase intermedia en la que las luces roja y ámbar fijas se encienden simultáneamente justo antes de cambiar a verde. Esta medida, pionera en España, tiene como objetivo reducir el tiempo de reacción de los conductores y aumentar la fluidez del tráfico en varios puntos de la ciudad.
¿Cómo funcionan los semáforos con luces roja y ámbar simultáneas?
En diversos cruces de Granada, incluyendo zonas como el barrio de La Chana y la Carretera de la Sierra, los semáforos adoptan una fase previa al verde en la que ambas luces —roja y ámbar— permanecen encendidas de forma fija durante unos segundos. Esta señalización no autoriza a iniciar la marcha, sino que indica que el cambio a luz verde es inminente. Así se busca anticipar el momento de arranque de los vehículos, disminuyendo el tiempo de espera asociado a la reacción del conductor.
Ventajas en la movilidad y el medio ambiente
- Mayor eficiencia en la circulación: Al reducirse el tiempo de reacción, se incrementa el número de vehículos que pueden atravesar un cruce en cada ciclo semafórico, mejorando la fluidez y evitando congestiones.
- Reducción de emisiones: Al evitar paradas prolongadas y frenazos innecesarios, se disminuye el consumo de combustible y, por ende, la emisión de gases contaminantes.
- Ajuste de velocidad en tráfico bajo: Los conductores pueden adaptar su velocidad al detectar la luz rojo-ámbar simultánea, llegando justo al momento en que se enciende el verde, lo que minimiza aceleraciones bruscas.
Contexto internacional y aplicación en España
Esta técnica para mejorar la gestión semafórica es común en países como Reino Unido, Alemania, Suiza y los del norte de Europa, pero hasta ahora no se aplicaba en España. Granada se convierte así en la primera ciudad española en adoptar esta innovación que combina tecnologías y estrategias para optimizar el tráfico urbano.
Mientras tanto, en otras ciudades de España se están explorando iniciativas relacionadas, como la incorporación de sistemas de inteligencia artificial para priorizar el paso de peatones o gestionar semáforos de manera inteligente, aunque sin incluir esta fase de luces roja y ámbar fijas simultáneas.
Legalidad y cumplimiento normativo
La implementación de esta fase está amparada por el Reglamento General de Circulación vigente en España. El artículo 146 establece que una luz ámbar fija, al igual que una luz roja, obliga al conductor a detenerse, salvo que no sea posible hacerlo con seguridad. Por tanto, la señalización de rojo y ámbar fijos encendidos simultáneamente obliga a detenerse hasta que se encienda el verde, donde comienza la autorización para avanzar.
Perspectivas para la expansión del sistema en Granada
Tras un período de pruebas exitosas en puntos estratégicos de la ciudad, el Ayuntamiento de Granada está evaluando la posibilidad de extender este sistema a otros cruces, incluyendo el eje Severo Ochoa-Méndez Núñez. Esta medida complementa otras acciones municipales que emplean tecnología avanzada, como sensores conectados mediante 5G que monitorizan en tiempo real las emisiones contaminantes.
Con estas iniciativas, Granada no solo mejora la eficiencia del tráfico, sino que también refuerza su compromiso en la lucha contra la contaminación, apostando por soluciones innovadoras que benefician tanto a conductores como al medio ambiente.
