Aunque no es habitual, en ciertas ocasiones puedes encontrarte con un motorista de la Guardia Civil que exhiba una bandera amarilla o incluso roja mientras circula. Estos gestos no tienen nada que ver con competiciones de rally ni circuitos, sino que forman parte de un sistema de señalización vial específico y obligatorio para avisar a los conductores de posibles riesgos o incidencias en la vía.
El sistema de banderas utilizado por la Guardia Civil en moto
Los motoristas de la Guardia Civil cuentan con tres banderas de colores —amarilla, roja y verde— para comunicar diferentes situaciones que afectan la circulación. Estas señales son casi universales y permiten advertir de manera inmediata a los vehículos que circulan detrás sobre el estado del tramo por el que circulan.
Bandera amarilla: señal de precaución
Cuando un agente lleva una bandera amarilla, significa que en ese tramo de carretera hay alguna circunstancia que requiere la máxima atención. Puede tratarse de un accidente reciente, obras, un vehículo detenido o cualquier otro peligro potencial. Ante esta señal, los conductores deben reducir la velocidad, mantener distancia de seguridad, no adelantar y estar atentos a posibles indicaciones adicionales del agente.
Bandera roja: parada obligatoria
La bandera roja indica que la vía está temporalmente cerrada. Todos los vehículos deben detenerse ante la presencia del agente que muestra esta bandera. Solo podrán continuar aquellos vehículos que cuenten con escolta policial o estén autorizados. Esta señal suele usarse en situaciones de accidentes graves, emergencias o condiciones que hacen inseguro el tránsito.
Bandera verde: fin de restricciones
La bandera verde señala que el tramo afectado vuelve a estar abierto y que la circulación puede reanudarse con normalidad. Sin embargo, aunque la Guardia Civil muestre esta bandera, no está permitido adelantar a la moto que la porta.
Indicaciones complementarias con gestos
Además de las banderas, los agentes pueden usar movimientos corporales para reforzar su mensaje. Por ejemplo, el brazo extendido verticalmente obliga a la detención completa, incluso si la bandera es amarilla, mientras que mover el brazo arriba y abajo indica la necesidad de reducir la velocidad.
Importancia de respetar estas señales
Aunque estas banderas no son frecuentes, su significado es claro y su cumplimiento obligatorio. El artículo 45 de la Ley de Tráfico establece que las órdenes de los agentes prevalecen sobre cualquier otra señal. Ignorar estas indicaciones puede acarrear sanciones económicas y pérdida de puntos en el carnet de conducir. Por ejemplo, no detenerse ante una bandera roja puede suponer una multa de hasta 200 euros y la retirada de cuatro puntos, mientras que desatender una bandera amarilla sin reducir la velocidad conlleva una multa de 200 euros y la pérdida de dos puntos.
En definitiva, saber interpretar y respetar estas señales contribuye a mejorar la seguridad vial y evitar sanciones.

