El Porsche prohibido en Alemania del Este y los hermanos Reimann
En 1954, en la República Democrática Alemana (RDA), el Porsche 356 era un automóvil inaccesible debido a las estrictas restricciones económicas y políticas impuestas por el régimen comunista. Sin embargo, los hermanos gemelos Knut y Falk Reimann, nacidos en 1932 en Dresde, decidieron convertir su sueño en realidad y fabricaron su propio Porsche, el llamado Lindner Coupé o Porscheli, contando incluso con la inesperada colaboración de Porsche.
Un sueño imposible en tiempos de restricción
La RDA estaba sometida a una economía planificada, con racionamientos y pocas libertades para adquirir productos de lujo. La industria automotriz occidental, incluyendo Porsche, era un sueño lejano para los ciudadanos del Este. Aun así, los Reimann, ambos ingenieros en automoción, se propusieron crear un coche deportivo inspirado en el Porsche 356, un modelo mítico de la época.
Partieron de la base de un Kübelwagen Typ 82, un vehículo militar de la Segunda Guerra Mundial diseñado por Ferdinand Porsche, del cual reciclaron el chasis, motor y transmisión. Para la carrocería, solicitaron la ayuda del taller Karrosserie & Fahrzeugbau Arno Lindner en Dresde, que utilizó materiales reciclados como 15 capós de camiones Ford para moldear los paneles.
Construcción y fabricación artesanal
El proyecto exigió ingenio y colaboración. Lindner y sus 15 empleados crearon una carrocería de acero y madera que imitaba las formas del Porsche 356, aunque resultó algo más grande debido al chasis del Kübelwagen. El resultado fue un coupé de 4,15 metros de largo, con cuatro plazas y una elegancia sorprendente para el contexto.
En 1954, el Lindner Coupé estaba listo. Los hermanos Reimann lo apodaron Porscheli y emprendieron un viaje que los llevó por varios países europeos, cruzando fronteras gracias a una matrícula falsa de Alemania Occidental y un único carnet de conducir compartido entre ambos.
Reconocimiento, autorización y apoyo de Porsche
El Porscheli fue presentado en la feria de artesanía “Dresdner Handwerkschau” y obtuvo el permiso para producción en serie limitada, dirigida a personas adineradas y allegadas al régimen. En 1956, durante una visita a Alemania Occidental, los Reimann lograron acceder a la fábrica de Porsche y dejaron una carta con la que consiguieron la inesperada ayuda de Ferry Porsche.
Porsche les envió repuestos esenciales para mejorar el motor y la mecánica del Porscheli, permitiendo que los coches montaran componentes originales del Porsche 356 y lograran un rendimiento más cercano al del modelo original.
Producción, legado y fin del proyecto
Entre 1954 y 1959 se fabricaron alrededor de 13 unidades del Lindner Coupé, la mayoría basadas en el Kübelwagen. Debido a la escasez de materiales, algunos carros tenían carrocerías muy finas y diferencias entre unidades, pero todas reflejaban la pasión y el esfuerzo de sus creadores.
Con el endurecimiento del régimen y la construcción del Muro de Berlín en 1961, la producción cesó y a los hermanos Reimann les fue confiscado el coche. Fueron detenidos al intentar huir a Alemania Occidental y pasaron varios años en prisión.
Hoy día sólo tres unidades han sobrevivido, siendo una de ellas propiedad de un coleccionista que la restauró con la supervisión de Falk Reimann hasta su fallecimiento en 2016. El Lindner Coupé es un testimonio único de ingeniería, resistencia y amor al automóvil, forjado en la adversidad del bloque comunista.