Marruecos está emergiendo como una potencia en la fabricación automotriz, buscando posicionarse como la “fábrica económica de coches” para Europa, similar a lo que representa China a nivel global. Actualmente, es el principal productor de vehículos en África y el quinto mayor exportador de automóviles hacia la Unión Europea. Más allá de albergar plantas de marcas internacionales como Renault, Marruecos también cuenta con fabricantes de automóviles propios, con Laraki como uno de sus ejemplos más destacados.
Laraki: La joya marroquí en el mundo de los hiperdeportivos
Fundada con la ambición de crear el primer superdeportivo africano, Laraki se ha consolidado como una marca exclusiva, centrada en producir vehículos de alta gama y edición limitada. Su modelo más reciente, el Laraki Sahara, es un hipercoche de edición ultraexclusiva, limitado a tan solo dos unidades que pertenecen al garaje personal del rey de Marruecos.
Un hipervelocidad con estatus real
El Laraki Sahara se presentó oficialmente en 2018 y es considerado uno de los autos africanos más caros y exclusivos jamás fabricados, con un precio estimado en aproximadamente 2 millones de euros por unidad. Este vehículo fue adquirido con entusiasmo por Mohamed VI, el monarca más acaudalado del continente, cuyo patrimonio se cuenta en miles de millones de euros. Así, para el rey marroquí, estos autos representan una mínima inversión en comparación con su fortuna.
Este hiperdeportivo está basado en un Chevrolet Corvette Z06 de sexta generación, aunque presenta modificaciones profundas que resultan en un diseño radicalmente diferente, con una silueta aerodinámica y líneas esculturales muy marcadas. Está equipado con un potente motor V8 de 7.0 litros, el conocido LS7 de General Motors, pero mejorado con dos turbocompresores que elevan su potencia hasta unos impresionantes 1.550 caballos de fuerza. Sus desempeños son sobresalientes: acelera de 0 a 100 km/h en tan solo 3,5 segundos y alcanza una velocidad máxima de 310 km/h.
Una pieza de colección destinada a la realeza
El Sahara no está pensado para su uso cotidiano en carretera, sino más bien como un vehículo de colección y exhibición. Sus dos unidades forman parte de una extensa y millonaria colección automotriz perteneciente a Mohamed VI, quien heredó esta pasión por los automóviles de su abuelo. Se estima que la colección real incluye alrededor de 600 vehículos distribuidos en varios palacios, consolidándose como una de las más impresionantes del mundo.
La evolución y legado de Laraki en el sector automotriz
El Laraki Sahara es una evolución del Laraki Epitome, el primer hiperdeportivo de la marca también basado en el Corvette C6, que entregaba entre 1.215 y 1.774 caballos de potencia dependiendo de la calidad del combustible. La producción del Epitome estuvo limitada a solo nueve unidades. Antes de ellos, modelos como el Laraki Fulgura y el Laraki Borac apenas llegaron más allá de sus presentaciones en importantes salones del automóvil en los años 2002 y 2005.
Después de una década sin lanzar nuevos vehículos, Laraki volvió a la escena en 2013 con la presentación del Epitome en el prestigioso Concurso de Elegancia de Pebble Beach. La compañía no solo se ha limitado al sector de superdeportivos, sino que también ha mostrado interés en el diseño y desarrollo de otros tipos de vehículos, incluyendo coches compactos, taxis eléctricos y autobuses, aunque estos proyectos todavía no presentan vehículos comercializados.
Proyectos eléctricos: Laraki se reinventa para el futuro
Recientemente, Laraki ha dado un giro hacia la movilidad eléctrica mientras mantiene su apuesta por la exclusividad y altas prestaciones. Entre los proyectos eléctricos destaca el Laraki Grace, un vehículo que rinde homenaje al legendario Bugatti Type 35B de los años 30, combinando un diseño clásico con un motor 100 % eléctrico. Está programado para su lanzamiento en 2026, limitándose a 250 unidades y con un precio aproximado de 250.000 dólares.
Otro proyecto prometedor es el Laraki AEON-1, un superdeportivo eléctrico construido sobre un monocasco de fibra de carbono. Aunque aún se conocen pocos detalles, se espera que este modelo alcance velocidades superiores a 350 km/h y cuente con una caja de cambios secuencial de siete velocidades. El fundador, Abdesslam Laraki, busca con este vehículo eléctrico ofrecer una experiencia de conducción que combine modernidad y sensaciones clásicas. La producción de este modelo estará limitada a 500 unidades, con un precio estimado en 200.000 dólares por coche.
Con esta transición hacia la electrificación, Laraki busca consolidar su lugar en el mercado global de automóviles de lujo, manteniendo sus raíces marroquíes y su espíritu innovador.
