Mejora Histórica en la Calidad del Aire de Pekín
Pekín ha experimentado una transformación notable en la calidad de su aire durante la última década. La concentración media anual de partículas finas PM2.5 ha descendido drásticamente, pasando de 89,5 microgramos por metro cúbico en 2013 a solo 27 en 2025, el nivel más bajo registrado desde que se iniciaron las mediciones. Este progreso representa una reducción de casi el 70 %, situando a Pekín como un ejemplo de rápida recuperación ambiental, superando incluso a ciudades europeas como Madrid en cuanto a calidad del aire promedio anual.
Récords y logros de 2025
El año 2025 fue un período excepcional para Pekín, ya que se registraron 311 días con buena o excelente calidad del aire, lo que equivale al 85 % del año. Además, solo se reportó un día con niveles de contaminación grave, la cifra más baja en la historia de monitoreo de la ciudad. Por primera vez, la media anual de partículas PM2.5 cayó por debajo de los 30 microgramos por metro cúbico, mostrando un descenso interanual significativo.
Estas cifras contrastan enormemente con la situación de hace apenas una década, cuando en diciembre de 2015 Pekín llegó a niveles máximos de 291 microgramos de PM2.5, muy por encima de lo saludable para la población, evidenciando la magnitud del avance logrado.
Factores clave en la reducción de la contaminación
Políticas ambientales y cooperación regional
El progreso en Pekín se atribuye principalmente a políticas ambientales estrictas que han promovido el control de emisiones a nivel industrial y de transporte. Además, la colaboración con regiones vecinas ha sido fundamental para minimizar la contaminación transfronteriza. La reducción continua de partículas PM2.5 ha sido el foco central, en línea con los objetivos nacionales de China para combatir el cambio climático y fomentar la sostenibilidad ambiental.
Transición energética y expansión de zonas verdes
China ha intensificado sus esfuerzos para sustituir el uso del carbón por energías renovables, disminuyendo así las emisiones contaminantes. Paralelamente, en Pekín se han ampliado las áreas verdes urbanas, contribuyendo a la captura de contaminantes y mejorando la calidad del aire en espacios públicos, beneficiando la salud de sus ciudadanos.
La importancia de los coches eléctricos en Pekín
Una de las medidas más destacadas ha sido la apuesta decidida por la movilidad eléctrica. La ciudad ha incentivado el uso de coches eléctricos, híbridos y enchufables, logrando que estos vehículos representen un porcentaje creciente del parque automotor. Esta transición ha sido clave para disminuir las emisiones procedentes del transporte privado, tradicionalmente una de las principales fuentes de contaminación urbana.
Gracias a estas acciones, Pekín ha logrado una mejora en la calidad del aire en un período mucho más corto que otras grandes ciudades del mundo, como Londres o Los Ángeles, que tardaron varias décadas en obtener avances similares.
Resumen de evolución en PM2.5 en Pekín
| Año | Concentración media anual de PM2.5 (µg/m³) | Reducción respecto a 2013 | Días con buena o excelente calidad del aire |
|---|---|---|---|
| 2013 | 89,5 | – | – |
| 2015 | Pico de 291 (microscopios) | – | – |
| 2025 | 27 | ~70% | 311 días |
Desafíos actuales y perspectiva futura
Aunque Pekín ha logrado una reducción significativa, los niveles actuales todavía superan los estándares recomendados por la Organización Mundial de la Salud para la calidad del aire, que sugieren un límite anual de 25 microgramos por metro cúbico. Sin embargo, el avance es considerable frente a las medias europeas, que suelen oscilar entre 10 y 15 microgramos por metro cúbico.
Las autoridades continúan enfocadas en mantener y acelerar esta tendencia, trabajando en la electrificación del transporte, el control industrial y la protección ambiental regional, para asegurar un aire más limpio a largo plazo para los casi 22 millones de habitantes de la megaciudad.
En definitiva, Pekín demuestra que con políticas firmes, inversión en tecnología limpia y cooperación regional es posible revertir décadas de contaminación en un período relativamente breve, ofreciendo un modelo útil para otras ciudades del mundo.

