La Evolución del Control de Tráfico Más Allá del Exceso de Velocidad
Cuando pensamos en un radar de tráfico, la mayoría lo relaciona de inmediato con el control del exceso de velocidad. Históricamente, este ha sido el principal objetivo de la Dirección General de Tráfico (DGT). Sin embargo, en los últimos años, la estrategia de vigilancia vial ha evolucionado para abarcar múltiples tipos de infracciones, buscando así una seguridad vial más integral.
Objetivos Principales de los Radares de la DGT
El propósito de los radares ya no se limita exclusivamente a medir la velocidad. Estos dispositivos están diseñados para reducir accidentes fomentando hábitos de conducción responsables. Además del control de velocidad, ahora vigilan el uso del teléfono móvil mientras se conduce, el incumplimiento del cinturón de seguridad y la falta de mantenimiento de la distancia de seguridad entre vehículos, entre otras infracciones.
Tipos de Radares y Su Funcionamiento
La DGT cuenta con diversos sistemas de radar que varían en tecnología y método de control. A continuación, presentamos los principales tipos:
Radares Fijos
Se encuentran instalados en cabinas, pórticos o postes a lo largo de las carreteras. Utilizan el efecto Doppler, que consiste en enviar ondas de radio que rebotan en los vehículos para calcular la velocidad a través del cambio de frecuencia, o tecnología láser para medir la velocidad en puntos específicos y en varios carriles.
Radares de Tramo
Estos radares calculan la velocidad media de un vehículo entre dos puntos determinados usando cámaras sincronizadas y tecnología de reconocimiento de matrículas (OCR). Si un vehículo recorre el tramo en menos tiempo del permitido, se considera que ha superado el límite de velocidad, independientemente de velocidades puntuales en el trayecto.
Radares de Pórtico
Ubicados en estructuras elevadas horizontalmente sobre la calzada, estos radares tienen un amplio alcance y pueden controlar múltiples carriles simultáneamente.
Radares de Semáforo
Estos dispositivos combinan el control de velocidad con la detección de infracciones como pasar un semáforo en rojo en intersecciones.
Radares Móviles
Portátiles, pueden estar instalados en trípodes a un lado de la vía o integrados en vehículos policiales que se desplazan para cambiar su ubicación. También incluyen helicópteros Pegasus, que detectan hasta 20,000 infracciones diferentes, como saltarse líneas continuas o no respetar la distancia de seguridad.
Otros Sistemas Avanzados
La DGT emplea tecnología como infrarrojos, visión artificial y drones para la vigilancia y control, incluso realizando conteo y medición de velocidad desde el aire.
Datos Estadísticos y Gestión de Infracciones
Actualmente, la DGT opera aproximadamente 850 radares distribuidos en diferentes puntos estratégicos. Gracias a ellos, se detectan alrededor de 2,2 millones de infracciones de velocidad anuales. Sin embargo, con la ampliación del tipo de controles, también se están identificando numerosas multas relacionadas con el uso del cinturón, el teléfono móvil y la distancia de seguridad mediante sistemas automatizados.
Márgenes y Procesos de Sanción
Los radares cuentan con un margen de tolerancia para activarse y sancionar:
- Para límites inferiores a 100 km/h, la velocidad debe superar el límite en 7 km/h para activar la sanción.
- Para límites superiores a 100 km/h, el margen es del 7% sobre la velocidad permitida.
Los datos capturados son procesados en el sistema ESTRADA para la emisión automática de multas, mientras que las infracciones más graves se derivan a la Guardia Civil para su gestión.

