Cuando pensamos en Nürburgring, la mayoría visualiza coches potentes y veloces, pero existe un récord insólito relacionado con la vuelta más lenta que jamás ha completado un vehículo en el circuito conocido como el Infierno Verde. Este curioso hito lo estableció el Ligier JS50 REVO D+, un microcoche o cuadriciclo ligero que desafió todas las expectativas al completar una vuelta en un tiempo sorprendentemente prolongado.
El desafío de un microcoche en Nürburgring
El Nürburgring Nordschleife, con sus 20,8 kilómetros repletos de curvas y desniveles, es la cuna de los récords de velocidad mundial. Sin embargo, Ligier decidió dar un giro inesperado y llevó su Ligier JS50 REVO D+ —un cuadriciclo ligero dotado de un motor diésel de apenas 8 CV y una velocidad máxima limitada a 45 km/h— para cronometrar su vuelta al legendario trazado. Lo que parecía una idea descabellada se concretó en un dato oficial: un tiempo de 28 minutos y 25,8 segundos, convirtiéndose en la vuelta más lenta registrada hasta la fecha.
Características destacadas del Ligier JS50 REVO D+
- Motor diésel de 8 CV.
- Velocidad máxima limitada a 45 km/h.
- Consumo de combustible sorprendentemente eficiente: aproximadamente 3 litros por cada 100 km.
- Categorizado como cuadriciclo ligero, que en varios países se puede conducir sin licencia de coche convencional.
Contexto histórico y comparativo
Este récord supera otro que había permanecido desde los años 60, cuando un Trabant P50 necesitó 16 minutos y 1 segundo para completar una vuelta en el Nordschleife en aquella época. En comparación, mientras el Porsche 919 Hybrid EVO ostenta el récord absoluto con un tiempo increíblemente competitivo de poco más de 5 minutos, el Ligier JS50 REVO D+ se tomó las cosas con toda la calma, marcando una vuelta casi 23 minutos más lenta.
Otras vueltas significativas en Nürburgring
- Porsche 919 Hybrid EVO: 5:19,546 minutos (récord absoluto).
- Mercedes-AMG ONE: 6:29,090 minutos (récord de coche de producción).
- Honda Civic Type R: 7:44 minutos.
El reto del consumo y las variantes eléctricas
Un aspecto fundamental de esta hazaña fue la eficiencia. Ligier recorrió más de 500 kilómetros desde París hasta Nürburgring y usó un solo tanque de combustible, demostrando un consumo muy contenido para las dimensiones y limitaciones del vehículo. Además, la marca llevó a cabo pruebas con dos versiones eléctricas del JS50: una limitada a 45 km/h, que registró un tiempo de 27:55 minutos, y otra con velocidad de 75 km/h, que marcó 19:53 minutos.
Preparación especial para el Infierno Verde
Los vehículos contaban con equipamiento exclusivo bajo la etiqueta Ligier Ultimate Racing Experience, que incluía elementos como neumáticos semi-slick Nankang RC, pomo de cambio de aluminio, volante personalizado y cinturones de seguridad a juego, aspectos que aportaron un toque deportivo y vanguardista a estos microcoches.
Un movimiento de marketing con historia y prestigio
Más allá de la curiosidad y el humor que supone registrar el récord de la vuelta más lenta, esta iniciativa de Ligier también evidencia la versatilidad e historia de la marca francesa. Aunque es conocida por sus microcoches sin carné, Ligier tiene un pasado reconocido en el automovilismo deportivo, con participación en la Fórmula 1 entre 1976 y 1996, logrando un total de nueve victorias. Esta acción refuerza la conexión entre su legado y la innovación actual, combinando movilidad urbana eficiente con un guiño a sus orígenes deportivos.
Este récord, certificado oficialmente por notario en Alemania, brinda una perspectiva diferente sobre lo que significa desafiar al circuito de Nürburgring, demostrando que la velocidad no es el único parámetro para dejar huella en el Infierno Verde.

